1975. I LUSTRO DEL MINIFUTBOL

En 1975 vuelve a celebrarse el Campeonato de Semana Santa, bajo la fórmula del año anterior. Cuatro equipos compiten y queda ganador el "JOHNNY LAPHO'S BOYS, S.A.", que vuelve a estar integrado por Javier García de Leániz, Mario Mingo, Epifanio Martín y Eusebio Mingo. Al igual que el año anterior, tampoco se abona cuota de inscripción, ni se entrega trofeo alguno. No se conservan ni los resultados, ni cuáles fueron los otros tres equipos, pero sí hemos conseguido, gracias a la Colaboración de Jose Monedero recuperar algunas fotografías copiadas de película de super-8. Si quieres verlas, pincha aqui

No disponemos de ninguna fotografía del V Campeonato, por lo que desde aquí hacemos, nuevamente, un llamamiento a todos los minfutboleros y simpatizantes en general, por si pueden aportarnos cualquier documento gráfico o audiovisual, tanto de este año como de otros, pues así esta historia, que en definitiva es la historia más reciente de un pueblo, se enriquecerá y documentará.

Al llegar el verano "La Vieja" comienza a decir que está cansado de hacer todo (costumbre que se irá repitiendo en el futuro) y un par de minifutboleros, "Moño" y "Nene", deciden hacerse cargo de la organización del V Campeonato. Con la intervención de ellos, el Mini se desprende en gran parte del papeleo administrativo, cuya consecuencia es que no se conserven para la historia ni las cuentas, ni la mayor parte de hechos que se reflejaban en notas o anuncios del Comité Organizador. Pero, al margen de esta "penuria" administrativa, aportan nuevas ideas prácticas que redundarán en el éxito de la quinta edición del Campeonato, a la que se denominará I LUSTRO DEL MINIFUTBOL.

Así, piensan que el campo, tras varios años de servir de "todo", necesita un repaso. Para ello los hermanos Blázquez aportan gratuitamente dos camiones de arcilla que es esparcida, distribuida y apisonada por todo el terreno de juego por un equipo de veinte minifutboleros entusiastas, bajo la dirección de los dos nuevos organizadores.                                                                                                                (Sello "oficial" del Campeonato)

También, deciden que hay que cambiar las dos viejas porterías de madera carcomida por otras nuevas y las encargan, previo pago de 3.000 pts,- a "Ali-Ori". Pasa el tiempo y, cuando sólo quedan cinco días para iniciarse el Cameponato, las porterías siguen sin estar listas, por lo que, enterado de tal hecho, "Vieja" relega del encargo al susodicho, encargándose "Tony Explosion" de gestionar las porterías. El bueno de "Tony" recurre a Pepe Moreno, un herrero de los de antes, fetén, amen de excelente persona que se nos fue muy pronto y cuyo taller estaba al final del Bulevar a la derecha (en la calle Francisco Lencina). Y, en tan sólo dos días, el Mini cuenta con dos soberbias porterías de hierro. Años después, en 1982, cuando se va a empezar a construir en el solar de Torresana, las porterías se las lleva Lucy, una prima de Javier para que jueguen al fútbol sus hijos (el mayor de los cuales, un tal "Filamento", se incorporará al Minifútbol en su etapa actual). Estas porterías pueden contemplarse actualmente en la finca "El Chaparral" en La Navata.

El día anterior al comienzo del I Lustro del Minifútbol, se instalan las porterías y se ve que son necesarios unos soportes traseros en sus postes; dicho y hecho, "Parturiento" agarra unos cuantos viejos hierros de lo que fue tela metálica del antiguo tenis y los suelda a los postes. "¡Qué bonitas que están las porterías!", exclaman "Moño" y "Nene", "pero quedarían mejor con unas redes". Y las compran... y el campo parece otra cosa.

Las reglas son prácticamente las mismas que las del año anterior, aclarándose que si la pelota pega en las ramas de algún árbol que penetra en el campo (sobre todo las de la morera que hay sobre la portería del fondo sur, cuyo impacto causará la caída de gran cantidad de moras que servirán para pringar al portero de turno) se estimará como si se tratara de fuera de banda o fondo. Se introducen tres tipos de penalizaciones: la amonestación verbal, la tarjeta blanca y la tarjeta roja. Se amplía el número de jugadores a 6 por equipo, en previsión de ausencias por viajes o por el servicio militar (obligatorio hasta hace muy poco)

La inscripción asciende a 250 pts,- por jugador, formalizándose de nuevo en el Bar Flores. Se apuntan 54 jugadores que se distribuyen en 9 equipos (igual número de conjuntos que el año anterior). Esta ampliación da lugar a que la asistencia a los partidos en bastantes casos ya no sea del cien por cien. Y de los 36 partidos programados, únicamente se deja de jugar uno por incomparecencia de un equipo.

El equipo directivo sigue siendo prácticamente el mismo. Aparte de la labor primordial desarrollada por "Moño" y "Nene", "Marcus Mingus" y "Pippi" continúan al frente de la "emisora"; "Parturiento" sigue corroborando con su presencia sorda y solidaria las decisiones de los demás; "Poyepe" permanece en su función de incordiante y crítico oficial. Y, sobre todo, Johnny Lapho prosigue con su multifunción de local social, vestuario, tugurio, salón de reuniones (junto al Mesón La Pera y el Bar Cedi)..., es decir, alberga al Minifútbol.

El Comité de Competición se enfrenta a dos serios problemas. (Pese a que nos separen casi treinta años de entonces, los problemas son los mismos). El primero de ellos, se trata de que un equipo, ante la ausencia de un jugador lo sustituye por su hermano que no está inscrito; se da validez al resultado de este partido, pero se prohíbe rotundamente este tipo de alineación para un futuro: Y el otro es que hay un jugador que tan sólo tiene 14 años, cuando se requiere ser mayor de esta edad para jugar, pero dada su valentía y clase como portero excepcional, se le permite continuar.

¿Y que hace "La Vieja" en este Campeonato, nada? Pues no, no pudiendo limitarse a ser un figurón, acomete la idea más ambiciosa que hasta entonces haya tenido el Mini: ¡el lanzamiento de una revista!, en la que se recogerán todos los acontecimientos que afecten al Mini o a los minifutboleros. La revista, con el tiempo, servirá de medio de recopilación de todo lo que es el Minifútbol y, porqué no, Torrelodones, hasta el punto de que Mariano Cuesta, "Maito" -hombre superpopular en Torre por la creación e impulso del cine en la Colonia, trayendo a su pantalla las películas de máxima actualidad, y que desgraciadamente fue victima de la carretera junto a su esposa y un nieto siendo todavía jóvenes- obligaba a sus hijos a comprar y conservar  las revistas para que cuando fueran mayores se acordaran de los jugadores del Mini y de los puestos de importancia que en el futuro iban a desempeñar.

Para llevar a cabo este proyecto recurre a "Nadia Comanecci" y en la tarde del viernes 8 de agosto, acompañados de otros minifutboleros ("Moño", "Marcus Mingus", etc.), penetran en un centro docente de un pueblo cercano, aprovechando que no hay clases y usando las máquinas de escribir de la Secretaría del centro, cogen clichés de cera, correctores y punzones, ponen manos a la obra y editan, tras varias horas de trabajo y lucha con aquellos clichés, la primera revista usando la multicopista del centro. Igual hacen para la segunda, mientras que las tres restantes que se publican en este año, las lanzan en los antiguos barracones de madera que había en el Colegio Parque, que entonces dependía de la Parroquia de San Ignacio de Loyola. Para la edición de estos tres últimos números cuentan con la autorización del Cura-Párroco D. José Ramón Fernández-Baldor, siempre dispuesto a ayudar al Mini.

Hacemos un inciso técnico para explicar la técnica de confección de la revista. En aquellos años, las fotocopiadoras eran muy rudimentarias y muy caras, aparte de ser un follón obtener una fotocopia: primero se colocaba el papel en la máquina y se metía otro papel a modo de negativo; una vez obtenido éste, se colocaba a su vez en la fotocopiadora y se insertaba el papel para sacar la copia; tras varios minutos, se obtenía ésta que, la verdad, era un churro. Por eso, se usaban las multicopistas. Estas máquinas consistían en un rodillo en cuyo interior llevaba un depósito de tinta que había que rellenar de vez en cuando. El texto a copiar había que escribirlo en un cliché de cera: un papel perforable con una base de cartulina. Pues bien, cada vez que te equivocabas al perforar con la máquina de escribir en el cliché, tenías que darle con un corrector, que era una especie de esmalte para las uñas y que tapaba la letra o letras erróneas, esperabas un tiempo considerable y volvías a escribir sobre el espacio corregido. Cuantas más correcciones tenía un texto, mayor era el riesgo de que al estar dando vueltas en la multicopista para que la tinta penetrara por los espacios perforados el cliché se hiciera añicos y te tocaba volver a repetir el proceso. ¡Ah! y los dibujos había que hacerlos  con un punzón metálico perforando el cliché, y aquí si que se rompían clichés. Y cada dos por tres había que limpiar las letras de la máquina de escribir porque se impregnaban de los restos del cliché. Por eso, cuando veáis las revistas de entonces, comprobaréis que hay letras que se leen muy mal (las "o", "a" y "e", sobre todo).

La revista se vendió a 15 pts,- ejemplar, vendiéndose en 1975 un total de 434 números de los 5 que se editaron, o sea, una media de 86,8 ejemplares de cada número y había 54 jugadores, lo que quiere decir que la compraban no sólo los que participaban jugando en el Mini, sino muchas otras personas. Y es que en la revista se recogían temas de actualidad, como por ejemplo, que "Poyepe" por fin había conseguido realizar ciertos "ejercicios físicos" (que cada cual lo interprete como quiera); o que el 24 de agosto empezó a ser un aficionado del Mini el entonces campeón de Europa de boxeo Luis Folledo; o que José Mª Fernández y "La Gorda" se iban a casar en septiembre, lo que cabreó muchísimo a su novia, la encantadora Ana Mari, pues pensó que la estábamos llamando obesa, cuando realmente lo que decíamos era que aparte de Jose se casaba también en septiembre Abraham Matesanz; o que el Mini se da a conocer a nivel internacional cuando, en pleno Hyde Park, "Moño", encaramado en el correspondiente cajón de madera en speekers corner, proclama a los cuatro vientos que "existe en Torrelodones un juego con gran solera, sin rencillas ni rencores, sólo la amistad campea", y un público enforverecido, compuesto por "Buhólogo", "Angustias" y "Chacal" lo aclama con una cerrada ovación.

De todo lo que se publicó en estos cinco números, destacamos el siguiente latinajo que escribió el fabuloso "Pippi":

In illo tempore, Vieja et Loca, in manifiesta die notoria, despertando súbita (resacus) et

airadamente, Xavierus Leanix, dixit: "Minixfutbol haremus". Cum auxiliuns Marcus Mingus,

Poyepus, Epifanius et Pippiorum, miniolimpiada futbolera fecit.

Et observando omnia populi torrelodoniense, cum laude, exclamat:

"Pergeñatus est Minixfutbol"

et contestat Socorra: "Fastidiatus sum".

Postdan, magnas escuadras, Johnny Laphos, Remoñoszanos, Fimosis, etc.,

pugnando in Torresanus arenus fama acopiant.

Interin, omnia Sierra matritense admirat: magno acontecimiento.

Per ende Xavierus dictaminat:

"Per semper, in Torrelodoniense estío, habremus Minixfutbol".

Sic fecit, sic est.

El Mini ya es parte importante de la vida de muchos de sus practicantes. Por ejemplo, Abraham, "La Gorda", programa su boda para el 24 de septiembre, cuando ya ha terminado la competición y se ha erigido en máximo goleador con 55 goles en 8 partidos, siguiéndole muy de cerca Juan Olalla, "Juano", a tan sólo un gol de distancia, logrando en un sólo partido la friolera de 16 goles. Este último era y es un hombre de una calidad futbolística indiscutible, ejemplo de potencia y coraje; con que su hijo haya heredado tan sólo un 50% de las facultades de su padre, seguro que triunfa en el Real Madrid (estamos hablando de un tal Olalla, lateral derecho del conjunto blanco).

El I Lustro del Minifútbol se inició el 2 de agosto de 1975, pero el sábado siguiente, día 9, al llegar Javier a Torresana para iniciar la jornada minifutbolera, le comunica Juan Márquez, guardés de Torresana (el fantástico "Delegatuum"), que su madre, tras pasar la noche entre la vida y la muerte, atendida en todo momento por el Dr. Mingo, ha sido trasladada a la Policlínica de Marina en Madrid. Las noticias que llegan al cabo de hora y media son satisfactorias, por lo que se da comienzo a la segunda jornada del Campeonato. Tristemente, una semana después, Dª Carmen moría en la Clínica de Marina de Los Molinos. 

Angelines Barreno, "Padre", comentando recientemente en un email a Javier cosas pasadas del Mini, decía: "No puedo dejar pasar la ocasión de rendir un sincero y merecidísimo homenaje a tus padres, que aguantaron, aceptaron y protegieron la idea de su hijo pequeño. Sin su paciencia nada hubiera sido igual. Todavía me emociona recordar la noche que murió tu madre y cuando entramos Abraham y yo, allí estaban todos, absolutamente todos, tus amigos, llenando el campo, pero esta vez, en silencio, con mucho respeto y más agradecimiento a tu padre y a una gran familia".

El entierro tuvo lugar el domingo, 17 de agosto. Asistió el pueblo en pleno y toda la familia minifutbolera, que contribuyó con una corona de flores. El mismo día del entierro, D. Pedro, recorriendo el campo con Javier y un antiguo profesor de éste, le mostró orgulloso, como allí, en ese campo, convivía "todo el pueblo" y expresó su deseo de que el Minifútbol continuara el siguiente fin de semana. Pocos meses después, el 22 de marzo de 1976, D. Pedro García de Leániz moría... de pena, al faltarle su mujer. Desde aquí nuestro agradecimiento más profundo a este matrimonio que, en aquellos años de marcadas diferencias sociales, abrieron las puertas de su casa para que todos los días el pueblo de Torrelodones disfrutara con el juego de una panda de chalados maravillosos, los minifutboleros. Sin ellos, el Mini no habría sido posible.

El 27 de septiembre se celebró la Fiesta Final del I Lustro del Minifútbol. Esta fiesta tuvo lugar en el chalet propiedad del matrimonio González-Iglesias Ribó en El Gasco. Fue preciso solicitar permiso al Ayuntamiento para su celebración y, con el fin de sufragar gastos, se cobró una entrada de 50 pts,- a cada asistente no jugador. Se recaudaron por este concepto 8.100 pts,-, lo que quiere decir que, aparte de los jugadores, asistieron a la fiesta 174 personas, que fueron obsequiadas con una colosal sangría a la que contribuyó en gran modo la familia anfitriona..

A las 11 de la noche se inició la fiesta con el himno del Mini y sus sintonías. Mario Mingo y Carlos González Biurrun se encargaron durante toda la noche de animar el ambiente. Tras escuchar las citadas melodías, hicieron un balance de lo que había supuesto el Campeonato y a continuación Carlos dio lectura a la tarjeta, que transcribimos a continuación, enviada por D. Pedro García de Leániz:

 

El aplauso, emocionado, de todos los presentes, fue impresionante. Seguidamente se fueron poniendo por los altavoces los himnos de los nueve equipos participantes, al tiempo que se narraba la trayectoria de cada uno en el Campeonato, y simultáneamente se puso a la venta el número 5 de Minifútbol. Y a continuación, tuvo lugar una mesa redonda en torno a Vlaentín García Soria, "Nene"; los entrevistadores fueron Carlos González Biurrun, "Pippi", Mario Mingo, "Marcus Mingus", Juan Ayala, "Angustias", y Juan Carlos Román, "Moño". Le formularon las siguientes preguntas:

1. Tenemos entendido que su gestión en el problema inicial de las porterías fue deficiente. ¿Qué podría aclararnos de este tema?

Nene.- Bueno... (y no le dio tiempo a decir otra cosa porque, rapidísimamente, Mario le hizo la siguiente pregunta):

2. Es Vd. Tesorero del Minifútbol, ¿qué relación tienen las cuentas del mismo con el aumento de reuniones de MG de este verano?

Nene.- (No sabe contestar, y precipitadamente el "Moño" le inquiere):

3. ¿Qué tanto por ciento de rendimiento considera Vd. que ha tenido en este Campeonato sobre lo que piensa es el suyo habitual?

Nene.- Un ochenta por ciento.

4. (Pregunta "Angustias"): La relación "Nene"-plátano es famosa en el Minifútbol, ¿no es cierto que procede de su infancia, cuando pidiendo dinero a su padre, éste constantemente le respondía "no, Nene, plata nó"?

Nene.- (El entrevistado contestó airadamente volcándose sobre el micro, a lo que "Angustias" le espetó) ¡No se coma el micro, que no es un plátano!

5. (Pregunta Mario): Vd. ha soportado estoicamente las iras de su capitán. Mañana se invierten las tornas. ¿Se tomará Vd. la revancha? ¿Que represalias? (Y es que al día siguiente había un partido en campo grande entre una selección del Mini y el equipo de Torre).

Nene.- (Ataca ferozmente a Epi, "Parturiento").

6. (Interviene Carlos): ¿No cree Vd. que ha invertido demasiado tiempo en la organización del Minifútbol, cuando hemos oído decir que dicha labor se podía realizar como mucho en dos mañanas?

Nene.- (El "Nene" se pone tan furioso de verse cogido por sus propias palabras, que es incapaz de responder).

7. Su equipo ha quedado sexto. Vd. pronosticaba como mínimo un tercer puesto, ¿acaso es debido a su deficiente actuación?, ¿qué tiene que decir?

Nene.- (Sumamente indignado, despotrica contra su capitán).

8. (Pregunta "Angustias"): ¿Qué opina Vd. del célebre dicho, de lo que se cría se come?

Nene.- Bueno, pues que es verdad.

Ante tal respuesta, "Angustias" le dice: conocida su afición a los plátanos he aquí este precioso regalo con que le obsequiamos (y le entregó un hermosísimo plátano).

A continuación se subastó un balón de fútbol, donado por D. Francisco Hernández-Coronado, con las firmas de todos los jugadores del Real Madrid. Se lo adjudicó Jaime Medina en 5.000 pts.-.

Seguidamente, Mario Mingo dedicó unas palabras de agradecimiento a la Sra. de González-Iglesias, Chitina, por habernos cedido su casa para celebrar esta fiesta final y por su conste apoyo al Minifútbol. Tras un fuerte aplauso, le formuló las siguientes preguntas:

1. ¿Tiene el Minifútbol alguna repercusión social en Torrelodones? ¿Y familiar?

Chitina dijo que indudablemente, y que ojalá el Mini no muriera nunca. En cuanto a la repercusión familiar, agradeció al Minifútbol el entronque de sus hijos en la población de Torrelodones.

2. El pasado año un hijo suyo fue una de las revelaciones del Campeonato. Este año, otro ha sido campeón. ¿Continuará la dinastía futbolística?

Respondió diciendo que ella estaba dispuesta a que así fuera.

3. Conocemos su amor a los colores rojiblancos. ¿Hubiese preferido que los motes de sus hijos hubieran sido "Gárate Negro" y "Garatin"?

Entre grandes risotadas, se demostró ser una gran hincha del Atlético de Madrid.

4. "Cielitps", "Leguleyos"... ¿Hubo esa noche, en que se habían enfrentado entre sí sus dos hijos, mientras cenaban algún altercado familiar y división de opiniones?

Chitina contestó que en absoluto y se desmelenó en un elogio hacia Minifútbol, hacia lo que había sido y era y pidió que continuara esa confraternidad y alegría en el futuro.

Como cierre de la entrevista se procedió a entregarle un gran ramo de flores, que agradeció con lágrimas en los ojos, mientras los aplausos sonaron durante un rato muy largo.

Tras sonar, de nuevo, el himno del Minifútbol, se inició la entrega de trofeos, de acuerdo con el siguiente oren:

Trofeos al Equipo Campeón, donados por Minifútbol'75: Cielitos.

Trofeos al Equipo Subcampeón, donados por la Sra. Vda. de López Quesada y Dª Pilar López Quesada: Leguleyos.

Trofeos "Plumíferos", donados por Sres. de González-Iglesias Ribó, al Equipo clasificado en Tercer Lugar: Sotogrande.

Trofeos "Lolo", donados por D. José Manuel Blázquez, al Equipo Último clasificado: Costa Fleming.

Trofeo "Pichocho", donado por Bar Flores, al máximo goleador: Abraham Matesanz.

Trofeo "Botiquín", donado por el Dr. D. José Luis Mingo, al lesionado oficial 1975: Julián Nieto.

Trofeo "Finito de Lozoya", donado por D. Ignacio Román, al mejor regador del campo: Juan Márquez.

Trofeo "Moño", donado por D. Juan Carlos Román, al segundo máximo goleador: Juan Olalla.

Trofeo "Maternidad", donado por Tugurio Johnny Lapho, al jugador que haya sido madre: Epifanio Martín.

Trofeo "Últimos días de libertad", donado por Tugurio Johnny Lapho, al jugador que se haya casado en el transcurso del campeonato: Abraham Matesanz.

Trofeo "Tinta I", donado por Sres. de González-Iglesias Ribó, al uniforme más llamativo: Antonio Barreno.

Trofeo "Tinta II", donado por Sres. de González-Iglesias Ribó, al jugador más simpático: Juan Ayala.

 Trofeo "Tinta III", donado por Sres. de González-Iglesias Ribó, al jugador más marrullero: Luis Laorden.

 Trofeo "Tinta IV", donado por Sres. de González-Iglesias Ribó, al jugador con bigote más bonito: Angel Rodríguez.

Trofeo "Bella Durmiente", donado por Bar Flores y Minifútbol'75, al jugador más dormilón: José Luis García Peña.

Trofeo "Ausencias", donado por Minifútbol'75, al viaje más extraño: Carlos Escalada.

Trofeo "Pirulí de Bronce", donado por Minifútbol'75, al jugador más dulce: Manuel Estévez.

Trofeo "Jamoncito de Bronce", donado por Minifútbol'75, a las piernas más redondas: Miguel Buenache.

Trofeo "Tijeras", donado por Peluquerías Gracia, al jugador de pelo más gracioso: Jesús Campesino.

Trofeo "Sádico", donado por D. Luis Zorrilla, a la labor más sacrificada por su equipo: Juan Vicente Ruisánchez.

Trofeo "Flora Loca", donado por Minifútbol'75, al vegetal más extraño: Carlos Barrio Maroto.

Trofeo "Indio", donado por Minifútbol'75, al jugador menos rostro pálido: Carlos de la Rocha.

Trofeo "Leñero", donado por Minifútbol'75, al jugador más duro: Angel Rey.

Trofeo "Porterías", donado por Cerrajería Moreno, al jugador de hierro: Jesús Sanz.

Trofeo "La Gardenia", donado por Cine-Bar La Gardenia, al jugador más fotogénico: José Luis Zorrilla.

Trofeo "Dr. González", donado por el Dr. D. Antonio González, al jugador más estilista: Mario Mingo.

Trofeo "Luciano", donado por D. Luciano Rouquier, a los ojos más penetrantes: Paco Fernández.

Trofeo "Quique", donado por D. Enrique Martín,, al mejor árbitro: Julián Nieto.

Trofeo "Pippi", donado por D. Carlos González Biurrun, a las piernas más largas: Francisco José de la Torre.

Trofeo "Tío Pancho", donado por D. Francisco Salcedo, al jugador más irónico: Mariano Miramón.

Trofeo "Drácula Negra", donado por D. Antonio López Arias, al mayor bebedor de sangría: José Pavón.

Trofeo "Silencioso", donado por D. Juan Picón, al jugador menos protestón: Juan Zorrilla.

Trofeo "Quirófano", donado por D. Mario Mingo, al jugador que próximamente pasará por el: Carlos González Biurrun.

Trofeo "Mesón La Pera", donado por Mesón La Pera, al jugador más voluntarioso: Luis González-Iglesias.

Trofeo "Porky", donado por D. Ignacio Román, al jugador más voluminoso: Jaime Caballer.

Trofeo "Plátano de Oro", donado por D. Valentín García Soria, al jugador revelación: Joaquín Laorden.

Trofeo "Lagunas", donado por D. Jaime Caballer, a los más simpáticos fallos: Juan de la Torre.

Trofeo "Grifo de Plata", donado por Fontanería Miramón, al mejor bebedor de agua: Carlos Blázquez.

Trofeo "Morcillas", donado por Carnicería Hermanos González, al jugador más morcilloso: José Luis Redondo.

Trofeo "Resacas", donado por D. Juan Ayala, a las mejores resacas: Juan Carlos Román.

Trofeo "Pie Poderoso", donado por Zapatería Carretero, al chut más potente: Julián Ariza.

Trofeo "Medina", donado por D. Jaime Medina, al mejor gol: José Antonio Tintó.

Trofeo "San Román", donado por D. Alejandro San Román, al tío menos santo: Juan Laorden.

Trofeo "Porras", donado por D. Alvaro Muñoz, a los goles encajados más churros: Santiago Rodríguez.

Trofeo "Regularidad", donado por Sres. de Laorden, al jugador más regular: Mariano Gutiérrez.

Trofeo "Combatividad", donado por Sres. de Laorden, al jugador más combativo: Pedro Martín Pintado.

Trofeo "Ilusión", donado por D. Abraham Matesanz, a la mayor ilusión en el campo: Juan González-Iglesias.

Trofeo "Buhos", donado por Discoteca Buhos, al mejor portero: Javier Gómez Santorcaz.

Trofeo "Cedi", donado por Bar Cedi, al mejor jugador del Minifútbol'75: Luis García Soria.

Trofeo "Gea", donado por Talleres Gea, al mayor interés por el Minifútbol'75: Valentín García Soria.

Trofeo "Vías y Construcciones", donado por Sres. de González-Iglesias Ribó, al agradecimiento y continuidad en el Minifútbol: Javier García de Leániz.

Finalizada la entrega de trofeos tuvo lugar la disputa entre todos los equipos del concurso de la soga, entregándose al vencedor, el equipo CAJOJUJU, S.A. el Trofeo "Chorizo", consistente en una ristra de riquísimos chorizos donados por Carnicería Angel Jiménez.

Culminó la fiesta con baile que duró hasta altas horas de la madrugada.

Al día siguiente, domingo 28, se celebró un partido de fútbol en campo grande entre la Selección de Minifútbol'75 y los Pascualeros Boys (equipo de fútbol de Torrelodones de categoría regional), resultando vencedores los minifutboleros por el tanteo de 6 á 2 y adjudicándose el Trofeo donado por la Unión Procultura de Torrelodones.

Si bien al principio hemos dicho que no se disponían de los justificantes de gastos e ingresos, se ha realizado una estimación de cuentas, ascendiendo los gastos e ingresos de este Campeonato a 55.700 pts,-, de las cuales 36.300 pts,- fueron destinadas a trofeos.

Y así concluye la historia del I Lustro del Minifútbol

Datos del Campeonato

Los Datos del Campeonato pueden consultarse en "Competiciones anteriores" > "V Campeonato de Verano 1975"

También puedes hacerlo en "La Revista del Mini" > 1975.¡Ha nacido Minifutbol!

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PRÓXIMA PUBLICACIÓN:  1976.- LA PRIMERA CUBATA