1980. SENSIBLE MEJORÍA

Al llegar el verano de 1980, "Vieja" no desiste en su empeño y decide volver a organizar el correspondiente Campeonato, para lo cual renueva el Comité Organizador dando entrada en él a los cabecillas de los disidentes -pero amigos- de los dos años inmediatamente interiores, con lo que se logra el necesario consenso.

En principio sólo se piensa organizar la Categoría "Senior" (de 16 a 45 años), pero al poco de iniciarse el Campeonato y ante las demandas formuladas por bastantes padres, se anuncian las Categorías "Juvenil" (13 a 15 años) e "Infantil" (10 a 12 años)

Carteles anunciadores de los Campeonatos

La respuesta es un tanto decepcionante respecto a años anteriores, pues el número de inscritos baja considerablemente y así, de 96 inscritos en 1979 en la Categoría "Senior" se pasa a 72 (24 menos, aunque a lo largo del Campeonato se incorporarán 7 más), y los 73 "infantiles" del mismo año se reducen a 48 en 1980 (por segundo año consecutivo, no se logra la separación entre "juveniles" e "infantiles"). Posteriormente se creará la Categoría "Chupete" (en sustitución de las dos Categorías "Mini-Infantiles"), con 33 inscritos frente a los 52 del anterior Campeonato. Si a ello añadimos que en 1980 no se monta competición alguna para chicas, el número total de inscritos asciende a 160 frente a los 256 de 1979 ó a los 222 de 1978. Pese a ello -como se verá al final-, 1980 vuelve a constituir todo un éxito para Minifútbol.

Pero volvamos a los datos de partida de este capítulo. El campo, ¡jó, el campo!: los cinco hermanos García de Leániz (Pedro ya tiene su casa), presentan un proyecto de urbanización de la finca al Ayuntamiento, y éste, ni corto ni perezoso, les expropia una franja de aproximadamente 5 metros de ancho en todo el frente que da a la calle Jesusa Lara para hacer aparcamientos. Para ello, se derriba la tapia de piedra y se mueven toneladas de tierras, quedando amontonadas sobre el terreno de juego. No sabemos exactamente cómo, pero el hecho es que desaparece el seto de arizónicas que servía para engullir balones al tiempo de proporcionar sombra a jugadores y espectadores.

José Luis Redondo (Lomos) da la tabarra de tal forma al Ayuntamiento, que éste nos cede por un día las máquinas y camiones que el Ministerio de Obras Públicas (en la actualidad -2004- se llama Fomento, una cursilada) tiene en Torrelodones para arreglo de sus calles. Se aprovecha esta ocasión para ensanchar las medidas del terreno de juego.

De nuevo, gracias a la gestión de Luis Rodríguez de Sadia (al que habría que haberle llamado "Medicis" en lugar de "Canilópolus" o "Jenofonte"), PROMEX nos instala unos grandes cartelones para tratar de contener los balones e impedir que éstos asalten a tranquilos conductores o peatones que circulen por las calles adyacentes. Y, por primera vez, la publicidad aparece en el Mini: Carucho y Mundicolor los utilizan sin que ello suponga ingreso alguno para nuestras arcas, bueno, el primero financió los premios de los "pasatimes", y el segundo nos proporcionó viajes para rifar.

Eduardo Orihuela, construye dos banquillos para suplentes. (En la fotografía inferior se aprecia uno de ellos; no os engañéis, pues no se trata de una sucursal de nuestro párroco D. José Ramón, sino del material de "primera mano" que utilizó el bueno de Ali-Ori. Y, de paso, nos proporciona, una vez más, un  nuevo marcador.

El marcador se instala en lo alto de nuestra ya famosa torreta (tres módulos de andamio cedidos gentilmente por Antonio Robles); éstos son situados en el fondo norte junto a la portería, sin sujeción alguna, por lo que al encaramarse a ella parece como si se produjera un terremoto, y son muy pocos los que osan subir, y, en cuanto la pisan, se ponen en cuclillas y agarrados a sus crucetas, excepción de César Palomo, que estoicamente se mueve por su plataforma tan feliz (¿le vendría de ahí el cambio de su mote a "Enviado Celestial?), consiguiendo al final del Campeonato no haber caído al suelo.

La mencionada portería ha quedado seriamente dañada por el derribo de la tapia y el movimiento de tierras, pero rápidamente, Pepe Moreno, nos la repara, dejándola en un uso perfecto para recibir goles, goles que serán recepcionados por las nuevas redes que se adquieren y que recogen con suavidad los cuatro balones que se compran.

"Disquero Loco" despierto..., el "personal"..., dormido.

Ya es tradición en Minifútbol que en la torreta se sitúe el comentarista con su equipo de megafonía. Pero en esta ocasión, Agustín, el Disquero, ve que su integridad física corre grave peligro, por lo que decide instalarse en el kiosko de KAS o en sus aledaños. Desde ahí, se siente seguro y, día tras día, lanzará a los cuatro vientos sus peroratas somníferas a la concurrencia. ¡Qué gran trabajo realizó en el Mini de aquellos años! Por eso, al término de este Campeonato fue obsequiado con una ansiada por él platina de cassette y una placa.

Cómo no, el equipo de sonido nos lo volvió a prestar Phillips, gracias a la mediación de Luis. E ídem de ídem respecto al kiosko, volviendo a surtirnos KAS los refrescos, mientras que las cervezas nos las sirvió Mahou y las necesarias Coca-Colas y licores (especialmente MG, para hacer un  buen cubata) las adquiríamos en el cercano Autoservicio Sonsoles o a través de la distribuidora Varma. 

Fabuloso kiosko-bar de Minifútbol. Nótese que en el Mini el tiempo no pasa, pues los mismos personajes aparecen en idénticas posturas que en el capítulo del año 1979.

De atender el bar se van a encargar Juan Márquez y sus fantásticos "marismeños" (que son equipados como camareros con unas preciosas camisetas rosas), hasta que, debido a un malentendido, son sustituidos por el genial e imperturbable José Antonio (Biri-Biri). Y junto al bar, se montará una segunda barra desde la que se servirán unos riquísimos perritos calientes, gracias a la cesión gratuita por Carucho de una moderna máquina para que estén "en su punto"

"Biri-Biri"

Constituirá un auténtico ritual el acto de "capar" las barras de pan (más de una se irá directamente a la basura) con una espátula. El hecho es que gran parte de la población de aquel verano del 80 merendó o cenó con los perritos del Minifútol.

La perritera Marga observa complacida el óptimo calentamiento de las barritas.

 Entre otros, ejercieron como perriteros "Vieja", "Avellano" o "Sotanito". Y es que estos perritos estaban, como diría Arguiñano, ricos, ricos, ricos.

El perritero "Granito" sirve a un hambriento "Angustinhas"

Perritero "Pestañí"

Volviendo al Campeonato en sí y en base al número de inscritos, en la Categoría "Senior" se decide que sea 12 el número de equipos que conformen esta décima edición, que se disputará por el sistema de Liga a una vuelta, suprimiéndose, a diferencia del año anterior, la competición de Copa. Cada equipo seguirá estando integrado por 6 jugadores.

Mariano Miramón (Grifos) tiene la brillante idea de que cada conjunto tenga un patrocinador, por lo que los diferentes equipos llevarán el nombre (por primera y única vez) de la empresa esponsorizadora. Los patrocinadores abonarán la cantidad de 3.000 pts,-. Lanzados a la búsqueda de éstos, muy pronto son cubiertos todos los equipos, llegando incluso algunos establecimientos a mosquearse por no haber acudido a ellos. Se produce un caso que provoca un montón de discusiones en el seno del Comité Organizador: D. José Ramón Fernández-Baldor, párroco sempiterno de la Colonia de Torrelodones, y personalmente muy ligado a la idea Minifútbol, quiere patrocinar un equipo; tras muchos cambios de impresiones, se acepta esta propuesta y surge el equipo San Ignacio. Al término del Campeonato, la mayoría de los patrocinadores invitaron a comer o cenar a sus jugadores. En la Categoría "Infantil" se forman 6 equipos, sin que se solicite patrocinio alguno para ellos.

Y de nuevo se cambia el logotipo a lucir en las camisetas por el que aparece dibujado a la izquierda. Julio Uruñuela ("Xulius", gran publicista de renombre atraído al Minifútbol por Luis Rodríguez de Sadia), financió la serigrafía de este logo, que quedó precioso en las camisetas, pero a los pocos días de su utilización se borró en la mayoría de ellas. Este fallo en absoluto fue imputable a la buena voluntad y generosidad de Julio.

Las camisetas fueron de los más variados colores, siendo bastantes de ellas a franjas horizontales. Una vez más las proporcionó Angarsport, o lo que es lo mismo, Antonio García Peña, en un plazo record.

Julio y Luis

El 25 de julio se convocó la Junta General de Participantes, en la que se procedió, en el propio campo, a la formación de los equipos, que, al día siguiente, iban a dar inicio al X Campeonato de Minifútbol de Torrelodones, para cuya celebración se solicitó la oportuna autorización al Ayuntamiento (solicitud que figura a continuación), con la debida "antelación".

De acuerdo con ello da comienzo el X Campeonato de Minifútbol con la Cubata Olímpica, que, este año, es un tanto singular puesto que no concurren cubateros, por lo que Javier García de Leániz, Germán Guilabert y Mariano Miramón se suben al land-rover de Pedro Narváez e inician el recorrido. Se conoce que los tiempos han cambiado y los relevistas en lugar de cubrir las distintas etapas corriendo lo hacen sobre cuatro ruedas. Pedro va anunciando, a través de su equipo de megafonía, la llegada de la cubata a los distintos bares y la gente -los que todavía no nos conocen- se asombra al ver bajar del coche a tres individuos, portando un vaso gigantesco casi vacío, que se introducen en el bar en cuestión, para, al poco tiempo, salir de él con cara de felicidad y, eso sí, con el vaso lleno.

Llegada la cubata al campo tiene lugar el ya clásico partido entre una Selección del Minifútbol (Vieja, Susi Payaso, Madre, Bruto, Pupas, Bichofeo, Pasota y Brutus) y un combinado de famosos y exjugadores con los componentes del supercampeón Intervíu-Hora 25. Julián Reoyo (redactor-jefe de AS), vuelve a ser quien nos traiga a estos jugadores, entre los que se encuentran San Román (portero del Atleti), Pachín y De Felipe (del Madrid), junto a José María García. Tenía prometida su participación Amancio, pero llegó al descanso; el año siguiente no falló a la cita. El partido fue niveladísimo con diferentes alternativas en el marcador, para finalizar en empate. Al término del mismo, los jugadores fueron invitados por el Mini a una cena en La Rosaleda.

Minifútbol'80 había comenzado su andadura. Los ánimos parecen mucho más templados y se han superado satisfactoriamente todos los obstáculos que en principio existían.

En la foto de la derecha, "Vieja" apoya su mano en el hombro de "Canilópolus", como señal del apoyo que éste le prestó en todo momento y signo de la confianza que le inspiraba el hecho de contar con Luis a su lado.

Y el resultado final de este año fue espectacular, recuperando el ambiente de amistad y unión que siempre había presidido el mundillo minifutbolero; el Mini volvía a ser el de antaño... un juego con gran solera, sin rencillas ni rencores, donde sólo la amistad campea. 

A finales del mes de agosto irrumpen en el Campeonato 33 chavalines y chavalinas menores de 8 años. Son los "Chupetes" que, bajo el mando de Jesús Campesino (Susi Payaso), harán las delicias no sólo de sus padres y familiares, sino del montonazo de público que acudía a presenciar sus partidos.

Susi trata de aclararse con los nombres de sus "chupetes"

 

A estos jugadores no se les requirió cuota alguna de inscripción (a diferencia de los "senior" que habían abonado 1.000 pts,-, y los "infantiles", 500 pts.-, iguales cuotas que el año anterior), dándoles a cada uno de ellos su correspondiente camiseta (donación de Carmen y Tere García de Leániz).

Pese a su corta edad, fue digno de elogio el respeto y obediencia con que acataron las, a veces equivocadas,  decisiones arbitrales.

El 27 de septiembre, un equipo de TVE recogerá imágenes de estos campeones que serán dados a conocer a toda España días después en el programa "Cosas" que se emitía en las sobremesas. 

 

Desgraciadamente y al igual que nos ha ocurrido con ediciones anteriores, disponemos de muy pocas fotos del Campeonato de este año, por lo que nuevamente hacemos un llamamiento a todos los que tengan alguna fotografía para que nos las hagan llegar e ilustrar más gráficamente estas páginas. 

Equipo "Frutas La Pilarica". De pie, a la derecha, aparece el que años más tarde (1998) será el "culpable" del relanzamiento del Mini

Del total de partidos que se programan para la Categoría "Senior" (66), se dejan de jugar 8, mientras que en las otras dos Categorías se disputan todos los programados. Se ha conseguido una mejora muy importante respecto al año anterior en este aspecto, lo que se traduce en que Minifútbol'80 funcionó bastante bien.

Don Cubato parece como si acabara de terminar el recorrido de una de nuestras "cubatas olímpicas"

Todo lo relativo al Campeonato será recogido, nuevamente, en nuestra revista, de la que se editan 6 números a lo largo del verano, de los que se venden 450 ejemplares. En el primer número de este año, aparece un Don Cubato nuevo, obra del gran dibujante "Choco", y que será utilizado como mascota-anagrama en alguna edición posterior.

El último número sale el 20 de septiembre, no llegándose a publicar el que estaba previsto para su lanzamiento el día de la Fiesta Final. Los acertantes de los ya famosos "pasatimes" serán premiados semanalmente por pub-discoteca Carucho con 2.000 pts.-; éstos fueron: Agustín Fernández, Antonio Robles (2 veces), Camino Rodríguez de Sadia y Marisol Gracia.

César Palomo sigue siendo el vendedor incansable de revistas y papeletas para rifas.

Y en el pub, Chicharo's, tendrán lugar este año las reuniones semanales de los miércoles.  Para los que no conocisteis Chicharo's, os diremos que se trataba de un lugar superacogedor, con unos aperitivos buenísimos y la presencia diaria de numerosas chavalas estupendas, las más bonitas de toda la sierra. Una cosa y otra contribuyeron a que siempre estuviera de bote en bote, especialmente a la hora del aperitivo. Actualmente está ocupado por Quiromasaje, enfrente de la estación de RENFE.

También, al comienzo del Campeonato, Carucho organiza una fiesta con tal motivo, y en ella será elegida madrina de esta edición del Mini Leticia Martín-Calderín Corrales, acompañándola en su balompédico reinado Angeles Jiménez Corredor, como Dama de Honor. Se les entregaron sendas bandas acreditativas de su condición noble, así como dos copas donadas por KAS. Con el paso de los días una amnesia les invade, olvidándose de su rango, con lo que los pobres minifutboleros se encuentran sin reina ni princesa que les ampare. Ante tal indefensión aparece una especie de ogro con aspecto feroz, pero con un corazón enorme y unas ganas inusitadas de ayudar: se trata del colosal Antonio Robles (no el actual "Angelito", sino su progenitor, "Apisonodoro") que, ni corto ni perezoso, agarra el pito y da un recital de silbidos en multitud de arbitrajes a los equipos de los mayores.

Con objeto de recabar fondos para las siempre maltrechas arcas del Mini, a lo largo del Campeonato se rifarán diversos objetos (1 jamón, 5 bolsas de deporte, 3 monopatines y 2 cascos), pero se organizarán dos sorteos extraordinarios, vendiéndose las papeletas al precio de 25 pts.-. 

En el primero de ellos se sorteará: a) un viaje a Londres (aunque en las papeletas aparezca, por error, Palma de Mallorca), que fue cedido gentilmente por Mundicolor, gracias a la gestión de un alto ejecutivo de esta empresa, Abraham Matesanz; b) una cadena compacta de música, adquirida por Minifútbol; c) la moto que no resultó premiada el año anterior.

En el segundo se vuelve a sortear el viaje a Londres, ya que no se había vendido el número correspondiente a este premio en el sorteo anterior. El segundo premio consiste en una tabla de windsurf que nos proporcionó José Miguel Múgica. Y el tercero no era otro que la tradicional cesta confeccionada con productos facilitados por los propios jugadores o simpatizantes (no conservamos la relación íntegra de los diferentes objetos que contenía la cesta, pero sí recordamos que, entre otros, figuraban 5 tambores de jabón, 1 cazadora, 2 kg. de morcillas, 2 kg. de chorizos, 10 litros de leche fresca, más de 30 botellas, 1 monopatín, 1 casco, más de 50 latas y un montón de otros artículos)

 

Como hemos dicho, el primer premio quedó desierto, el segundo le correspondió a Carlos Gurrea (suegro por entonces de Avellano) y el tercero a Pascual Gracia.

 

Los números 4.506, 0005 y 4.837, fueron agraciados con estos premios. El viaje a Londres le correspondió a Pilar Somolinos, que no obstante jamás llegó a disfrutar del mismo, puesto que lo fue posponiendo hasta que la empresa donante, en el mes de mayo, le notificó que había prescrito, enviándole a cambio un espléndido juego de maletas. La tabla de windsurf fue a parar a manos de Mariano González, que años después sería Concejal de Deportes de nuestro pueblo, con la curiosidad de que jamás había practicado ningún tipo de deporte, por lo que no sabemos qué hizo con la tabla. Y el tercero le tocó a un compañero de oficina de nuestro querido Angustinhas.

Por idea de José Miguel Múgica, se organiza el I Campeonato de Simultánea, original torneo consistente en la práctica de dos duros deportes: el mus y el dominó. La gente se quedará anonadada cuando, al término del último partido de la jornada (más tarde de las 11 de la noche y hasta altas horas de la madrugada), se implanten en el campo mesas y sillas y, bajo la luz de los focos que tendrían que estar iluminando un partido de fútbol, dieciocho parejas de jugadores empiecen a lanzarse órdagos, envites o estrangulamientos y cierres. Gracias a Mariano Cuesta y La Gardenia, pudimos llevar a cabo este singular Campeonato, al prestarnos gentilmente el "mobiliario" de juego necesario. Si quieres conocer las normas, desarrollo de la competición y relación de premios, pincha aquí.   

Animados por el éxito de participantes inscritos para la Simultánea, se anuncia el I Campeonato de Combinada. Si en el anterior se trata de practicar dos duros deportes, en este otro el reto es mayor, pues hay que practicar otros dos deportes todavía más duros: los dardos y el parchís. Pero el personal no es capaz de aguantar el esfuerzo físico que supone minifutbolear primero, para, a continuación, simultanear, y posteriormente combinar. Por ello, no se lleva a efecto esta durísima competición. (Si quieres enterarte de sus normas, pincha aquí).

Y otra idea de José Miguel Múgica es la instauración de un torneo cuadrangular (tan de moda por aquellos años, el Carranza, Teresa Herrera, etc.), con cuatro equipos hechos, a diferencia de los tradicionales del Minifútbol formados por sorteo. Propone llamarlo Pedro García de Leániz, en memoria de la persona que nos abrió las puertas de su casa diez años atrás. Y se forman cuatro equipos potentísimos a base de jugadores participantes en el Campeonato, a cada uno de los cuales se le da el nombre de una "generación". A priori, es claro favorito el equipo de la "Generación Naciente", conjunto formado por muy jóvenes jugadores que van arrollando por donde juegan (ese año en concreto han resultado ganadores en el torneo que organiza en el Pueblo el Bar Olivas tratando de imitar nuestro Minifútbol); en los torneos en los que participan son conocidos como "T - 5" ya que los patrocina el estanco de la Colonia. Pero la sorpresa la dan los integrantes de la "Generación Caduca", los jugadores más veteranos, al imponerse rotundamente a sus rivales. Si quieres conocer quiénes integraban estos cuatro equipos, así como el relato de los partidos, pincha aquí.

En los últimos días del Campeonato se comienza a preparar la Fiesta Final y Entrega de Trofeos, a celebrar el 27 de septiembre. Tal como se ha hecho en las últimas ediciones anteriores, se piensa desarrollar estos actos en el Club de Campo, pero los responsables del mismo se descuelgan pidiendo un alquiler del local totalmente abusivo (40.000 pts,- de esos años). En base a ello, se renuncia a la celebración de la fiesta en el Club, difundiéndose por nuestra megafonía el comunicado que puedes leer pinchando aquí.

Pensando en un local de Torrelodones con capacidad suficiente para más de 500 personas, el único que se nos viene a la cabeza es el amplio garaje de La Rosaleda. Puestos en contacto con sus propietarios, los hermanos Téllez, José María y Antonio, se brindan gustosos a cedérnoslo para tal acto. Manos a la obra, pues había que transformar, en tan sólo tres días, un garaje en un lugar acogedor para los minifutboleros y sus gentes. Fueron los directores de este acondicionamiento Agustín Rodríguez (Disquero Loco) y Vieja, consistiendo en tres operaciones:

          a) Tapar todos los cachivaches depositados en el lateral izquierdo del garaje (pasos de Semana Santa, vehículos y enseres viejos, etc.), para lo cual se utilizaron rollos de cañizo (cedidos por José Mª Téllez), que fueron decorados con posters de diferentes minifutboleros realizados por un grupo de jovencitas. Los pocos coches que utilizaban el garaje, fueron retirados por sus propietarios.

          b) Montar una barra gigantesca, a la derecha del garaje. Se ocuparon de ello Fidel Revilla y Enrique Palacios (que colaboraron sin límites en los preparativos de esta fiesta). A continuación de esta barra, se montó un tenderete donde se cocinaron chuletas y otras viandas.

         c) Plantificar  un escenario en el centro del local. Como base se utilizaron tarimas prestadas por el Colegio San Ignacio de Loyola, recuadrándose el espacio con papel de color verde, al tiempo que se engalanó el techo de bovedillas y las columnas de hormigón con cadenetas y lazos de boa. Tras un pequeño rollo de cañizo, Luis García (Luipa), instaló su mesa de mezclas, al tiempo que aportó todo tipo de material eléctrico y de sonido, hasta convertir aquello en una auténtica discoteca.

Entre La Rosaleda y el Colegio San Ignacio, juntamos un montonazo de sillas para asiento de los asistentes (y hubo muchos que tuvieron que permanecer de pie). 

Y sobre la puerta de acceso al garaje se colocó una gran cartel con la leyenda "MINIFÚTBOL 80".

A la izquierda aparece el cartel anunciador de la Fiesta Final de este año. Aparte de él, se colocaron por el pueblo otros más con la inscripción "LA FIESTA DEL MINIFÚTBOL ES EN LA ROSALEDA", y lo que son las casualidades de la vida, uno de estos carteles estaba justo a la entrada del Club de Campo. Toda esta cartelería fue obra de Ignacio Valdés.

En la misma mañana del día 27, y gracias de nuevo a la intervención de Luis Rodríguez de Sadia, un equipo de la primera cadena de TVE, acudió a nuestro pueblo para grabar secuencias del Mini y darlo a conocer a toda España a través de la pequeña pantalla. Pinchando aquí puedes ver el cartel que anunciaba esto, así como el relato de lo que se dijo acompañando a las imágenes. Es una lástima que, pese a los numerosos intentos que hemos realizado, no hayamos conseguido un vídeo de este programa. 

De presentar y mantener la Fiesta Final de Minifútbol'80, se encargó Mario Mingo , secundado en ocasiones por Agustín Rodríguez. Se inició la misma a las 11 de la noche, dándola por concluida a las 6 de la mañana. En ningún momento tuvimos la sensación de estar en un garaje, sino que nos pareció encontrarnos en el mejor lugar para un acto de este tipo. Si quieres conocer con detalle todo lo que ocurrió en esta brillantísima Fiesta, no tienes más que pinchar en el programa que aparece abajo a la izquierda y te encontrarás con un montón de sorpresas, desde la relación de los 249 premios otorgados, a las palabras pronunciadas por Mario, Javier o hasta el propio Alcalde, y no te olvides de leer el guión de la obra de teatro representada, "Blancanitos y los siete Enanieves".

 

A la mañana siguiente y en el mismo lugar, a las 12 de la mañana, se celebró la Fiesta Final de la Categoría "Chupete". César Palomo se encargó de hacer de maestro de ceremonias. Los pequeñines lo pasaron bomba, siendo invitados por Minifútbol a bebidas y un montón de aperitivos. También disfrutaron viendo películas infantiles que les proyectó Javier García de Leániz. 

A las dos y media del mediodía del 28 de septiembre de 1980, se dio por terminada la décima edición de Minifútbol, que, en definitiva, había resultado un éxito apoteósico, como no cabía esperar en principio.

Tras esta Fiesta, Javier y Agustín comieron "invitados" por Minifútbol en Flores, y, en la sobremesa, se presentó Antonio Robles ofreciéndose para ayudar en todo lo que fuera preciso el año siguiente. Finalizado el almuerzo, se dirigieron a casa de Dª Raimunda de la Fuente Albadalejo ("Mundi"), con el fin de conseguir una zona de Pradogrande para hacer un campo donde desarrollar el Minifútbol de 1981, pero la propietaria de este terreno les comunicó que tenía prácticamente vendido la totalidad de esta zona de monte bajo sita en pleno centro de la Colonia de Torrelodones. Los ánimos de ambos quedaron por los suelos, puesto que no se disponía de campo alguno para el siguiente año.

En cuanto al aspecto económico, pese al gran despliegue realizado, el saldo final va a resultar deudor para el MInifútbol en 26.784 pts,- (766.754 pst,. de ingresos, frente a 793.538 pts,. de gastos). A ello contribuirá el hecho de fallar una ayuda que se había prometido por la, por entonces, Delegación Nacional de Deportes, así como la falta de seriedad de ciertas personas que encargaron trofeos a su cargo y luego no hicieron efectivo su importe. Menos mal que nuestro párroco, D. José Ramón, cubrió este saldo deudor.

Como hemos dicho anteriormente, muchos patrocinadores convidaron a sus jugadores a cenas al término del Campeonato. Uno de ellos, D. José Ramón, invitó a cenar a los componentes del equipo San Ignacio. Fue tal el ambiente de camaradería que imperó en la cena, que a los postres se acordó que todos los últimos viernes de cada mes tendría lugar una cena con el cura-párroco, cena a la que asistirían los más significativos impulsores del Minifútbol.

En el número 2 de la Revista Parroquial "Nosotros", se hace una clara referencia a esta cena

Y abundando en la estrecha colaboración que se produjo en aquellos años entre el Minifútbol y nuestro cura-párroco, os podemos contar que al día siguiente de la Fiesta Final, domingo, en la homilía de todas las misas se habló sobre las muy distintas procedencias de los habitantes de Torrelodones y de la escasa unión que existía entre ellos en el seno de la Iglesia, poniendo como ejemplo, como logro a imitar, al Minifútbol por haber conseguido un altísimo grado de unión y compañerismo entre la totalidad de sus practicantes y seguidores.

En estas líneas, publicadas igualmente en la Revista Parroquial "Nosotros", en su número1, se deja entrever una cierta duda sobre la continuidad del Minifútbol, duda que, como hemos dicho párrafos antes, tenía un clarísimo fundamento al existir un proyecto de edificación de la finca "Torresana".

En cualquier caso, el Mini, después de dos años sumamente complicados, había resurgido con una fuerza, alegría y compañerismo únicos.

Datos del Campeonato

Los Datos del Campeonato pueden consultarse en "Competiciones anteriores" > X Campeonato de Verano: 1980

También puedes hacerlo en "La Revista del Mini" > 1980: Las aguas se serenan

 

PRÓXIMA PUBLICACIÓN:  1981.- UNO DE LOS MEJORES AÑOS

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