1981. UNO DE LOS MEJORES AÑOS

Al término del X Campeonato de Minifútbol, a finales de septiembre de 1980, todo hacía pensar que había sido el último año del Mini, al existir diferentes ofertas de compra del terreno de Torresana, pero "Vieja" en la Fiesta Final había prometido un año más, sin saber dónde podría jugarse. Y su augurio se hizo realidad al no progresar ninguna de las mencionadas ofertas, con lo que podía utilizarse de nuevo el "Estadio Pedro García de Leániz". Eso sí, al finalizar el verano se formalizó la venta del terreno, por lo que los minifutboleros fueron conscientes de que "aquello" tocaba a su fin. 

El Campeonato de 1981 puede considerarse como uno de los mejores de la historia del Mini hasta entonces. La participación es masiva (263 jugadores). El ambiente excepcional. Y hasta el compañerismo vuelve a reinar entre los minifutboleros. Y, como colofón, se celebra el "entierro" del Minifútbol con un triple acto cargado de emoción, amistad y, porqué no, alegría: manifestación al estilo cubata por las calles de la Colonia; misa de acción de gracias en la Parroquia de San Ignacio; y, como remate, una Fiesta Final apoteósica en el garaje de La Rosaleda.

Varios acontecimientos, a nivel nacional y local, suceden en ese año que, de una forma u otra, van a tener su incidencia en el Campeonato: el intento de golpe de estado del 23 de febrero; el envenenamiento por ingestión del aceite de colza, del que en principio son culpados los pobres canarios, siendo sacrificados muchos de ellos; el mini cisma en la Iglesia con la aparición del Palmar de Troya, con el iluminado del Papa Clemente al frente; la apertura del Casino Gran Madrid; la inauguración del campo de fútbol en su actual emplazamiento en el Pueblo; la I Semana Cultural de Torrelodones; nuevas campanas en la Iglesia de San Ignacio; o, entre otros más, el estreno en Las Matas de un local al más puro estilo del actual "Flowers Park", denominado "Lady B".

Pero volvamos a nuestra historia. El campo, ¡Dios mío, el campo! Al fallecer los padres de Javier, se realizó la partición de la finca Torresana entre los seis hermanos, resultando adjudicada la parcela que ocupa el campo a Carmen García de Leániz y un trozo a su hermana Tere. Pues bien, se acercan las fiestas patronales de la Colonia y este terreno es alquilado por sus propietarias a unos feriantes. 

Haciendo un inciso, os contaremos que las fiestas, que tuvieron un éxito rotundo, se celebraron este año en el antiguo Casino (donde está ahora la Casa de Cultura), teniendo lugar en él las actuaciones musicales y el baile, mientras que en los paseos del bulevar se instalaron un montón de chiringuitos. 

Uno de ellos fue regentado por los "Sedientos" (Camino Rodríguez de Sadia, Alvaro y Pablo Muñoz, Javier Zorrilla, Pablo Benito y Luis Ortega). Ellos se encargaron, en grupos de tres y con una frecuencia de una hora, de recorrer el bulevar arriba y abajo lanzando al aire 2.000 octavillas como la que aparece a la derecha, al tiempo que entonaban el himno del Minifútbol. Estas octavillas fueron ampliadas, constituyendo el cartel anunciador del XI Campeonato.

Posteriormente se les encomendó la gestión del bar del Mini.

Los feriantes citados anteriormente, tienen la desfachatez de instalar en el campo del Mini los siguientes artilugios: "tren de la bruja" (hace relativamente poco tiempo, el pobre muchacho que por entonces hacía de bruja pegando con una escoba a los viajeros, fue atropellado por el susodicho trenecito, causándole la muerte); una noria y una ola para niños; el clásico martillo con el que hay que pegar a un cachirulo y, tras sacudirle con todas tus fuerzas, normalmente quedas en ridículo ante las gachís, salvo el chuleta de turno que exhibe su musculatura bajo una camiseta sin mangas; un kiosko de algodón dulce; un puesto de chucherías; ; "cacas y mierdas a granel"; y un "paralítico". Os exponemos el dibujo que hizo "Moño" en el que se recogen todas estas "atracciones"

Los dos últimos "aparatos feriales" que hemos citado, causan un sinfín de problemas a los minifutboleros. 

En primer lugar, unos pacientes y bobos caballitos poneys, que dan vueltas sin cesar portando en sus lomos a pequeños niños justo delante de donde está la Casa Rosa, son llevados por sus propietarios a pasar la noche en la zona donde días después va a ser instalado el bar del Mini -un montículo de tierras al que se llamó finamente el "cerro de las epaminondas"-; ¡Qué bestias!, ¿cómo unos caballos enanos pueden soltar tanta mierda? Pues sí, aquello apareció plagado de cacas.. y los pobres "Sedientos", hala, a limpiar hasta dejar el suelo impoluto.

Punto y aparte merece la atracción llamada "el paralítico". Un vejete en silla de ruedas, que al parecer era el capo de toda aquella mafia, es capaz de atacar a "Vieja" hasta dejarle acoquinado, cuando el dictador del Mini le increpa que el alquiler tenía por objeto la  instalación de  una pista de coches de choque y no una bacanal feriática. El momento cumbre de esta atracción es cuando el paralítico, pilotando como un poseso su silla de ruedas, persigue a "Vieja" amenazándole con un bastón y profiriendo gritos de que allí se hace lo que a él le sale de sus mismísimas partes.

El caso es que hasta el día 21 los feriantes, con el paralítico al frente, no abandonan nuestro recinto... y el Campeonato estaba previsto iniciarlo el día 25. Pero el Comité Organizador del XI Campeonato de Minifútbol de Torrelodones (integrado por Javier García de Leániz, Luis Rodríguez de Sadia, Juan Carlos Román, Mario Mingo, Abraham Matesanz, Jesús Campesino, Mariano Miramón, Germán Guilabert, José Miguel Múgica, César Palomo, Antonio Robles y Antonio Barreno) pone manos a la obra y, en tan sólo cuatro días, se cambia totalmente el aspecto del desastroso terreno.

Por un lado, la cuadrilla de los "Sedientos" limpia y ayuda a todo tipo de trabajos, Por otro, se contratan los servicios de un peón (gracias a la gestión de Antonio Robles), el cual, ayudado por varios minifutboleros, acondicionará el terreno de juego quedando de "feria" al extenderse sobre su superficie cuatro camiones de albero (que es transportado por Salvador Pérez Periáñez). El campo estaba precioso, pero tras el partido inaugural, hubo que retirar estas costosísimas tierras, pues jugar sobre ellas era como hacerlo sobre una playa de arenas movedizas.

El necesario cerramiento para evitar la "fuga" de balones, tanto por el fondo norte, como por el lateral que da al recién inaugurado cine Charlot, se efectúa, una vez más, gracias a la gestión de Luis Rodríguez de Sadia, mediante cuatro grandes cartelones instalados por la empresa "Soportes". Y por primera vez, la publicidad es retribuida en Minifútbol ya que uno de los cartelones es cogido por Reanult, a través de su concesionario "Talleres Santorcaz", quién abona la cantidad de 10.000 pts,-. Otros dos, los copa El Corte Inglés, prometiendo 25.000 pts,- pero posteriormente... se olvida de la cantidad ofrecida. Finalmente, el cuarto es utilizado por el Ayuntamiento de Torrelodones para anunciar la I Semana Cultural y, al margen de esto y gracias a las gestiones del Mini, se instalan gratuitamente varias vallas más en diversos lugares del pueblo; el Alcalde prometió una considerable ayuda material que a la postre se tradujo únicamente en permitirnos utilizar el Parque Recreativo y Cultural (la por entonces llamada "boina vasca", en la confluencia de la Carretera de Torrelodones con la calle Javier García de Leániz, y que desgraciadamente ha tenido un uso escasísimo) para la celebración de la fiesta final de la Categoría "Chupete". 

Luis Rodríguez de Sadia consigue que PHILLIPS nos regale ocho focos último modelo, con lo que el campo reunirá unas condiciones magníficas de iluminación. La instalación de estos focos planteará un problema serio, dado el importe sumamente alto que factura la empresa instaladora. De nuevo se adquieren balones y redes, distribuyéndose por el contorno del campo una serie de bidones de obra pintados de verde, para recogida de botes vacíos y desperdicios.

Se contacta con Coca-Cola como suministradora de bebidas para el Campeonato, pensando utilizar el kiosko de KAS del año anterior, que durante el invierno ha permanecido oculto en los restos del jardín de Torresana, pero dado que hay una campaña electoral en marcha, nos reclaman el mencionado kiosko, haciendo entrega del mismo, no así de sus dos neveras eléctricas hasta tanto nos sea reintegrada por KAS la cantidad de 17.000 pts,- correspondientes a devolución de mercancía y cascos. 

Solicitado un nuevo kiosko a Coca-Cola, ésta, dado lo avanzado del verano, únicamente dispone de uno antiguo con neveras de hielo; no importa, tenemos las neveras de KAS..., pero el día anterior a iniciarse el Campeonato nos es devuelta la cantidad citada anteriormente, con lo que hubimos de devolver las neveras (una de las cuales se la habíamos prestado a Toñin -el del actual puesto de periódicos de la Estación- para el chiringuito que había montado en las fiestas).

El nuevo bar fue atendido por los "Sedientos", que, apenas cabían dentro del kiosko cuando estaban todos ellos. Aquello, más que el servicio de camareros de un bar, parecía un vagón de metro en hora punta; y, claro, con tanto apretujón, los pobres chicos tenían sed y la mitigaban con cualquier cubata que estuviera a su alcance. De ahí viene el cambio de su nombre, puesto que al principio varios de ellos formaban un grupo musical llamado "The Sedions". 

Fue tal su sed, que de 544.551 pts,- que se gastaron en género, únicamente se obtuvieron 115.930 pts,- de beneficio (un 21% más o menos, cuando lo normal habría sido llegar a un 35%).

Y junto al bar propiamente dicho, se instaló un chiringuito en colaboración con El Alamo, dotándole de una gran parrilla. El primer día de apertura tuvo un éxito arrollador, no así en fechas sucesivas, en gran parte debido a los altos precios para el Minifútbol que impusieron sus gestores y su poca delicadeza en el trato con el público. El Mini iba a medias, tanto en cuanto a pérdidas como a ganancias, en ambos "establecimientos", pero los responsables de este último se "olvidaron" de efectuar este reparto, no así los "Sedientos". (Al fondo de la foto se ve el lateral de "Villa Concepción", donde hoy está "Villa Fabriciano").

Si quieres ver fotos de los parroquianos de estos lujosos centros de restauración pincha aquí.

 

Vuelven al campo los mástiles, más firmes que nunca pues se encargan de tubo de hierro a Tomás Suárez y se instalan tras la tribuna de traviesas (fabricada anteriormente por "Grosso", "Merluza" y otros), En cada mástil ondeará una bandera representativa de cada equipo. Y el andamio para la emisora vuelve a su emplazamiento tradicional en mitad de lo que fue el seto "chupador". Luis García Alonso ("Luipa" o "Decibelios", como queráis) nos proporciona una bocina de intemperie, con lo que nos evitamos el trajín de subir y bajar todos los días los altavoces a lo alto del andamio.

Al igual que el año anterior, se vuelve a solicitar permiso al Ayuntamiento para la celebración del Campeonato

Para los más jóvenes, os diremos que esa especie de sello que aparece en el ángulo superior derecho de este escrito, se llamaba póliza y se trataba de un timbre que había que pegar en todas las instancias que se dirigían a los organismos públicos. Del mismo modo, era preceptivo emplear a modo de despedida la leyenda "es gracia que no duda alcanzar del recto proceder de V.I. cuya vida guarde Dios muchos años". Esta fórmula fue suprimida al poco tiempo de ganar el PSOE sus primeras elecciones en los años 80: parece ser que a partir de entonces los procederes podían no ser tan rectos y, por otra parte, España ya no era un país oficialmente católico desde que se aprobó nuestra vigente Constitución, por lo que Dios no estaba ya obligado a guardar la vida de nadie que ostentara un cargo público. Y el Alcalde de Torrelodones tuvo la "gracia" de acceder a lo solicitado.

Minifútbol'81 utilizó para sus reuniones tres locales: el restaurante El Alamo Grande, el bar-restaurante La Rosaleda y, ¡cómo no! el bar-restaurante Flores. En este último se celebró el sorteo para formar los 14 equipos que compitieron en la Categoría "Senior", partiendo algunos de ellos ya con 7 jugadores, para acabar casi todos con ese número o más, ascendiendo a 106 el número de participantes. Por supuesto que los asistentes a este sorteo (la mayoría) fueron invitados a la tradicional sangría, que costó 2.000 pelas de las de entonces (tirado, puesto que acudieron al sorteo más de 80 jugadores).

César Palomo actuó como director del sorteo. Al término del mismo varios minifutboleros se quedaron a echar una partida de mus ,y en esto que se presenta una señora entradita en años y pregunta qué equipo le ha tocado a su hijo, a lo que José Miguel Múgica, tras consultar los correspondientes listados, le dice "en el Minievax", pero aquellos eran otros tiempos y existía otro sentido del pudor, por lo que de inmediato rectificó y volvió a decirle "bueno... bueno... déjelo, ya se lo diremos a él".

José Miguel Múgica (Sotanito)

Previamente a esta reunión, el Comité Organizador había puesto los nombres a los equipos, no dando opción a sus futuros integrantes a nominarlos. Para ello, los miembros del Comité se basaron en acontecimientos recientes ("Coñoalsuelo", en alusión al fallido golpe de estado, o "El Cagar de Troya con el Papa Clemente", clara referencia a la "nueva Iglesia"); otros en programas de televisión ("Con 5 Basta", una serie de TV de éxito, o "Zoo-Loco", programa infantil de animales llevado por Mª Luisa Seco, o, también, "El Libero Gordo de Patata", en el que un monigote llamado Petete enseñaba cosas a los críos); alguno, "Secretetos", en similitud con el conjunto Los Secretos que triunfaban en aquel año; también hubo una alusión a la publicidad en TV, como fue el caso del mencionado "Minievax" (marca de compresas que había sacado al mercado un modelo más pequeño); y tampoco pudo faltar el juego recreativo por excelencia, "invaders" o los marcianitos como vulgarmente se le conoció (hasta salió un disco que se llamaba marcianitis total, dado el furor que causó este juego que estaba en las máquinas de casi todos los bares), con cuya musicaina de fondo se grabó el himno de "Hora H". Y es que este año volvió a haber himnos, gracias al fenomenal trabajo de "Moño", sobre todo, "Vieja", "Decibelios" y los "Sedientos".   

El día 21, a las once de la noche, tuvo lugar la reunión para el sorteo de las camisetas. Este importante acto se celebró en El Alamo Grande y lo podemos calificar como delirante. Duró más de cuatro horas y culminó con una cena a base de... conejos, con ocasión de celebrar el cumpleaños de "La Vieja", que acabó -según costumbre instaurada en Minifútbol- siendo libado, pero no con el líquido adecuado para estas ocasiones (el cubata de MG), sino ¡¡¡con agua!!! A diferencia de la reunión anterior, el importe de esta reunión ascendió a 8.800 pts,-.

Como ya viene siendo normal, se vuelve a cambiar el emblema del Minifútbol, apareciendo un D. Cubato en estado "alegre", aprovechando el genial dibujo realizado el año anterior por José Mª Aguirre ("Choco").

Este Cubato es serigrafiado en todas las camisetas de la Categoría "Senior" y Julio Uruñuela nos proporciona pegatinas como la que os ofrecemos a la izquierda.

Este año no se celebra la cubata olímpica, debido a lo precipitado que ha sido organizar el campeonato y, sobre todo, el estado del campo tras su paso por él de los feriantes. No hay tiempo para ello y únicamente se hace una narración por megafonía de lo acaecido en años anteriores en este pre-acto inaugural.

A continuación os ofrecemos el cartel que se editó con motivo de la inauguración del XI Campeonato de Minifútbol de Torrelodones.

En la mañana del 25 de julio, Radio Madrid (la SER actual) anuncia que a las siete y media de la tarde el supercampeón Interviú-Hora 25 (ahora se llama Boomerang) se medirá en Torrelodones con la Selección del Minifútbol. La composición del equipo del Mini dio lugar, cómo no, a las consabidas críticas por parte de los que se consideraban capacitados para estar en la selección, pero, a priori, los seleccionados eran los mejores.

Entre los miles de personas que escuchan la radio, dos personas, ajenas al Mini, se presentan en el campo: por un lado, un árbitro federado (del que no queda constancia del nombre) que se ofrece a dirigir el partido; por otro, Javier Bermejo (la "joyita" del Atlético de Madrid, apodo impuesto por Vicente Calderón), al que, con tan sólo 26 años de edad, su equipo le ha concedido la carta de libertad. Javier se ofrece a jugar con la Selección del Mini, pero sus componentes lo ceden gentilmente a su rival que, encantado, lo aceptan. Los minifutboleros se tienen que enfrentar a un equipo campeón de España de fútbol-sala reforzado con dos extraordinarios jugadores de primera división, uno en activo (Bermejo) y el otro recién retirado (Amancio), así como con el promotor del fútbol-sala, José María García, que aparte de tenerla tomada con un tal "Pablo, Pablito, Pablete", juega un montonazo al fútbol. (En la foto del equipo de Interviú faltan sus dos porteros, Tito, el titular del campeón, y Julián Reoyo, nuestro amigo periodista)  

Pero el día antes de este partido, se piensa que hay que dar algún recuerdo a nuestros ilustres visitantes, aparte de las camisetas, y Carlos Gil ("Bubu") se encarga de conseguir una "bonita" placa. A la vista de ella (macarra donde las haya), nadie quiere tener el honor de entregársela a los campeones y el pobre Abraham ("Madre") tiene que cargar con el san benito (en la foto puede entreverse como trata de ocultar la plaquita de marras en su mano izquierda, así como la cara de circunstancias que tiene por el embolado que le han largado).

Con el campo más repleto de público que nunca, saltan al terreno de juego ambos equipos, con su árbitro federado al frente. La Selección luce camisetas de la conocida firma relojera Tissot, camisetas que fueron donadas por el inminente suegro de nuestro peculiar e inagotable parlanchín-somnífero "Disquero Loco". "Vieja" no lució en esta ocasión su gama de accesorios (incluido el cubata) que utilizó en la mayoría de los partidos del Campeonato, pero pese a ello y a no emplear sus "ojos deslumbrantes", logró que Amancio no le marcara un sólo gol en el primer tiempo que jugó integro, con el consiguiente cabreo del exjugador del Madrid y de la Selección Española. En el segundo fue sustituido por "Susi Payaso", que acabó de enojar al "gallego sabio" con sus célebres salidas de portería.

El partido estuvo presidido por la abundancia de nuestra preciosa arena amarillenta, que entorpeció en todo momento las evoluciones de los magníficos jugadores que se encontraban en el terreno de juego. Tras un disputado e igualado primer tiempo, en el segundo se impusieron rotundamente los campeones de España por 17 á 8. De ellos destacó: el juego espectacular de Amancio; la increíble movilidad y dominio del balón de José Mª García, unidos a un increíble repertorio de aspavientos y gritos; la fuerza física y dureza de Bermejo; las colosales intervenciones del guardameta Tito; y la compenetración de los jugadores más jóvenes. 

El público, cifrado en más de 1.000 personas, estuvo correctísimo, animando en todo momento a nuestra Selección. Como recuerdo de este sensacional partido se conserva una película de 20 minutos, de la que podéis "intuir" algunos fotogramas, así como contemplar unas fotografías, pinchando aquí. 

Tras este espectacular encuentro, se disputó otro entre el potente Club Claret y una Selección Joven del Mini, integrada por los fantásticos jugadores que componían el por entonces casi imbatible equipo de T5. 

Con una increíble exhibición de fútbol por ambos conjuntos, al final se impuso nuestra Selección al flamante campeón del I Trofeo Marqués de Suances (torneo a nivel de la provincia de Madrid, que todavía no era Comunidad Autónoma).

A la izquierda aparece el equipo de T5.

Ya por la noche, se inició el previsto programa de atracciones. Para ello, se montó una plataforma bajo la torreta del marcador y la emisora. Esta plataforma nos la prestó el Ayuntamiento, pero era necesario transportarla desde el Casino hasta el campo. No pasa nada, los "Sedientos", encabezados por Luipa ("Decibelios") la llevan a hombros. Este último, también se encargó de montar todo el sistema de sonido, con material aportado por él mismo.

El grupo "The Sedions" (luego "Sedientos") en plena actuación.  También actuaron Alfonso y Rafa, con un gran éxito. 

El genial Toño Cuesta canta sus canciones-protesta

Mientras se desarrollaban las atracciones, se inició la parrillada en el chiringuito adjunto al bar, al tiempo que éste no daba a basto a las peticiones del personal. La ceremonia inaugural duró hasta altas horas de la noche, reinando en todo momento un ambiente sensacional de amistad y alegría. Minifútbol'81 había iniciado su andadura con buen pie.

Una vez comenzado el Campeonato en su Categoría "Senior", se abrió la inscripción para los más pequeños, siendo responsables de apuntar a los niños José Miguel Múgica ("Sotanito") y Jesús Campesino ("Susi Payaso"). Ambos se presentaban en La Rosaleda, con una mesa y un cartel que rezaba "Minifútbol'81, Oficina Ambulante", y sometían a los anonadados críos con preguntas tales como "se presente", "me diga como juega", "se calle","a ver, el carnés", "se defina", etc. En otras ocasiones, trasladaban su mesa a cualquier lugar: una señora los localizó en pleno campo de juego del Mini, y ante la queja de ésta, que los había intentado localizar en La Rosaleda, "Sotanito" la respondió "¿no ve que esto es una oficina ambulante?, como tal, nunca sabemos donde estamos". Tras ello,  los inscritos se marchaban  pensando si en lugar de haberse apuntado a un campeonato de fútbol, habrían sido fichados para un duro curso de verano dirigido por unos auténticos ogros.

El caso es que, después de varias intentonas en años anteriores, por fin se consigue establecer la Categoría "Juvenil" (34 jugadores), diferenciándola de la "Infantil" (que contó con 37 jugadores), manteniéndose la Categoría "Chupete" (en la que este año participaron 31 pequeñajos).

Y si a ellos sumamos los 24 "veteranos", que tuvieron su mini-campeonato, en el mes de septiembre, más 32 jugadores que no estaban participando en la Categoría "Senior" y se inscribieron para el II Trofeo Pedro García de Leániz, el número total de participantes en el año 1981, ascendió a la nada despreciable cifra de 263.

El 25 de julio, coincidiendo con la inauguración de la undécima edición de Minifútbol, vio la luz el número 44 de nuestra revista, que este verano batió todos los records en cuanto a números editados, ¡nada menos que 11!, en tan sólo dos meses. Se vendieron un total de 835 ejemplares, llegando a agotarse algún número. Y eso que había subido considerablemente su importe, pues ya costaba 35 pts,-. La revista sufrió un profundo cambio, al darle un nuevo formato a la portada por iniciativa de "Moño"; el modelo que presentó éste a la dirección de Minifútbol es el que figura a continuación, que, por supuesto, fue adoptado

Aparecen nuevos colaboradores que le dan una imagen distinta a nuestra publicación, al tratar temas que nada tienen que ver con el Mini. Así, Mario Mingo, bajo el pseudónimo de "Tartessos", escribirá una serie de artículos sobre ciencia-ficción, futurismo, fenómenos parasicológicos, etc. Unos los leerán con verdadero interés, mientras que otros saltarán las páginas en las que aparezcan los mismos. El caso es que la introducción de estos temas despertó cierto interés incluso entre lectores que no participaban jugando en el Minifútbol. Del mismo modo, se publicaron otras colaboraciones en absoluto relacionadas con el Mini, como, por ejemplo, "El casino, esa incógnita" o "¿Es nuestro Ayuntamiento antiecologista?", que constituyeron auténticos best-sellers de aquel año.

Punto y aparte merecen las colaboraciones esporádicas de Julián Reoyo (redactor-jefe del periódico deportivo AS) y que cada fin de semana acudía a nuestro campo para seguir el desarrollo del Campeonato. Gracias a él tuvimos la oportunidad de enfrentarnos en varias ocasiones al equipo con el que todo el mundo quería jugar, el por entonces imbatible Interviú - Hora 25, siempre respaldado por el superpopular comentarista deportivo José María García ("Butanito"). 

Julián también nos proporcionó -casi un año antes de salir al mercado- el disco (cuya carátula aparece a la derecha) que la Unión de Periodistas Deportivos de España hizo dedicado a la Selección Española, que tan "brillante" papel hizo en el mundial de España'82, cayendo eliminada a las primeras de cambio. Descanse en paz el bueno de Reoyo.

Otro de los nuevos colaboradores de la revista fue Tomás Suárez de Valencia, que semanalmente nos aportaba un artículo informándonos de las actividades de su entrañable Club Ciclista Sierra de Madrid, del cual fue fundador e impulsor principal, por no decir único. Este año tuvo la iniciativa de organizar en el campo del Mini el I Bicitrial Indoor, para lo cual, por arte de magia, el 23 de agosto el campo se transformó en un abrir y cerrar de ojos en una superficie llena de obstáculos (troncos, ramas, bidones, tablones e incluso una bañera), que un grupo de chavales, encaramados en sus bicis, trataban de superar (si quieres ver más información sobre esta demostración, pincha aquí). Y al año siguiente organizó el I Torneo de Chito en las noches del verano de 1982  en el campo del Mini, constituyendo todo un exitazo.

Tomás fue un monstruo en todos los sentidos (y hablamos en pasado porque este mismo año en que escribimos este capítulo de la Historia del Mini, 2004, nos abandonó). Profesionalmente fue el mejor, sí, el mejor, cerrajero artístico de España. En el ámbito deportivo vivió apasionado por el mundo del ciclismo, organizando, contra Ayuntamiento, Dirección General de Tráfico y marea, carreras ciclistas en las fiestas patronales, contagiando su fervor por la bici a multitud de convecinos e incluso a algún político, con los que salía los fines de semana a la carretera; pero también tuvo su hueco para el fútbol, apoyando y ayudando al equipo de Torre y a sus jugadores, a los que invitaba gustoso a comer a su casa. Y humanamente era un tío cojonudo. Tomás, te has ido y estamos seguros que tu vieja e inseparable BH, con la que te desplazabas a todos los sitios, te echa de menos; nosotros también... Torrelodones te debe mucho.

Como hemos dicho anteriormente, hubo números de la revista que se agotaron y en gran parte contribuyeron a ello las polémicas que se crearon a raíz de ciertas colaboraciones. Por un lado, apareció un tal "Móstoles" (Eduardo Orihuela o "Ali-Ori"), con unas críticas feroces hacia la organización de Minifútbol y, sobre todo, contra "Vieja". Y por otro, surgió un grupo, autodenominado "The Foundation", que encabezaba Tomás García Soria ("Dr. Freüd"), y que, "sintiéndose ofendidos" sus integrantes por un comentario sin ninguna trascendencia que apareció en el número 44 de la revista, emprendió un ataque inusitado contra todo lo que representaba el Minifútbol y otros temas que no tenían nada que ver con él.

A estos ataques, de uno y otros, respondieron varios defensores a ultranza del Mini, pero especialmente frente a los segundos "Jenofonte" (Luis Rodríguez de Sadia) planteó una seria batalla, denunciando todas las incongruencias que el grupo, semana tras semana y sin censura alguna, publicaba. Dado el extraño y sospechoso cariz ideológico-político que estaban adquiriendo los artículos de "The Foundation", "Jenofonte" se suicida en el número 49. Pero a los "fundadores" no les conmueve el fallecimiento de su detractor y para el número siguiente envían una colaboración que los responsables de la revista (que no censuran absolutamente nada, puesto que el Mini está abierto a todo) publican como separata, no apta para menores, con el título de "bodrio". En la portada de esta separata se pueden observar dos rombos, al igual que aparecían en la pantalla de televisión cuando una película era para mayores de edad (cuando sólo era un rombo el que salía en el televisor, la película era para mayores de 14 años).

La revista se hacía sobre la marcha y era de total actualidad, pues se incluían noticias o comentarios producidos hasta una hora antes de su edición, gracias a que D. José Ramón, el párroco, permitió que se usaran las multicopistas del Colegio San Ignacio de Loyola. Se nos olvidaba decir que las revistas de estos años se imprimían en papel tamaño folio, porque entonces no estaba normalizado el DIN-A4.

A nivel de concursos, se mantienen los tradicionales "pasatimes", introduciendo uno nuevo que consiste en descubrir tres "cubatines". Los acertantes de cada uno de estos concursos serán premiados con 1.000 pts,-. No obstante, el primero de ellos dura muy poco, al apenas tener aceptación entre nuestros lectores. Los ganadores los podéis ir viendo en las distintas revistas de este año.

Por primera y única vez hasta la fecha, se va a editar una revista en cuya elaboración "La Vieja" no intervendrá en absoluto. Después del "entierro del Mini" (del que hablaremos más tarde), la comitiva se dirige al campo y le hacen entrega a Javier de este ejemplar, al que acompaña el texto que reproducimos seguidamente:

Javier lee, emocionado, el mensaje adjunto

Número 54 de MINIFUTBOL

Nuevamente, la revista parroquial "Nosotros", se hizo eco de lo acontecido en el Mini durante este verano:

Y en sus páginas interiores podían leerse el artículo de despedida de "La Vieja" y la respuesta del cura-párroco al mismo, así como las clasificaciones finales del Campeonato. Si quieres verlos pincha aquí.

Como hemos dicho anteriormente, en la Categoría "Chupete" participaron 31 jugadores, formándose 4 equipos, que jugaron una liga a doble vuelta (cada partido duraba 40 minutos). Resultó Campeón el equipo "CAÑONEROS" (en la foto), siendo máximo goleador Luis Peña ("Piedroso"), con 18 goles,  y Alejandro Martínez Maroto ("Soberano") fue el portero menos goleado, con tan sólo 18 goles encajados. Si quieres ver fotos del Campeonato de esta Categoría, pincha aquí.

Para la celebración de la Fiesta Final de esta Categoría, el Ayuntamiento nos cedió el  recién inaugurado Parque Recreativo Cultural, inauguración en la que actuó el conjunto Nuestro Pequeño Mundo, haciéndolo pocos días después el grupo musical de moda por entonces, "Los Secretos".

La Fiesta tuvo lugar el 13 de septiembre, haciendo las delicias de los niños una pareja de payasos (uno se llamaba "Pelo Zanahoria", el otro no nos acordamos). En la misma, se sorteó un scalextric entre los jugadores, tocándole a  Antonio 

Uruñuela. Se entregaron idénticos trofeos a todos los niños que habían participado y únicamente dos trofeos individuales: al máximo goleador y al mínimo goleado. Si quieres ver las fotos de esta Fiesta, pincha aquí.

La Categoría "Infantil" contó con 37 jugadores que formaron 5 equipos, jugando una liga a doble vuelta, teniendo una duración de 50 minutos cada partido.

En la fotografía de la izquierda aparece "El EQUIPO CONTRAATACA", Campeón Infantil de 1981. José Antonio Lozano ("Dani"), se llevó el Trofeo Pichocho como máximo goleador con 27 goles, mientras que Adolfo Lameiras ("Chupeiras"), obtuvo el galardón al portero menos goleado con 41 goles encajados en su portería. Fué declarado mejor jugador Juan Hernández ("Cepero").

La entrega de trofeos se realizó conjuntamente con el resto de Categorías el 3 de octubre, por lo que si quieres ver los distintos premios, dirígete al apartado relativo a la Fiesta Final de 1981. 

En la Categoría "Juvenil" participaron 34 jugadores, distribuidos en 5 equipos. Estos ya jugaban el mismo tiempo que los mayores, es decir, cada partido duraba una hora. Quedó Campeón PACUMAN'S, siendo mínimo goleado su portero, Fernando Relimpio ("Eggito"), con 66 goles encajados, y el máximo goleador y Trofeo Pichocho fue Roberto Suárez ("Adolfo"), que consiguió 50 goles. A tan sólo 1 gol de él quedó un tal José Miguel Antúnez ("Bonitez"), que, a su vez, fue designado como mejor jugador de la Categoría; con el tiempo, este jugador se convirtió en uno de los mejores bases de los equipos de baloncesto de Estudiantes, Real Madrid y Selección Española.

106 jugadores llegaron a inscribirse en la Categoría "Senior". Se formaron 14 equipos, disputándose un Campeonato por el sistema de liga a una sola vuelta. Abraham Matesanz, como Delegado de la Categoría, intentó poner orden en la misma, en las reuniones de los martes, imprimiendo un toque de seriedad a la organización. No obstante, de 91 partidos programados, se dejaron de jugar 9, a diferencia de las otras Categorías en que se disputaron todos. Si pinchas aquí, puedes ver las pocas fotos de recuerdo de que disponemos.

"EL CAGAR DE TROYA CON EL PAPA CLEMENTE", fue el equipo Campeón. En un duelo particular entre Pepe Pavón ("Merluza") y Fernando Mur ("Rey Consorte"), al final se llevó el Trofeo Pichocho el primero de ellos, con 111 goles (5 más que Fernando). Fue un año en que se marcaron muchísimos goles; como dato anecdótico podemos decir que en un sólo partido Fernando logró 19 goles, superándole Pavón en otro con 21. El trofeo al portero menos goleado fue para Julio Rivas ("Santoro"), con 94 goles encajados. Y Como mejor jugador de la Categoría fue designado Mario Mingo ("Marcus Mingus"). 

Debemos hacer una mención especial a un jugador nuevo de este año, que muy pronto se hizo amigo de todo el mundo. Nos referimos a Manuel Galdino ("La Masa"), la simpatía personalizada, que con sus toques de tambor animaba a su equipo y luego invitaba a todo el que quería a su casa a tomar la caipirinha de su país (Brasil).

De acuerdo con lo que reza el cartel anterior, en las fechas finales del Campeonato, se celebró, entre semana, el II Trofeo Pedro García de Leániz, o torneo de las "generaciones". 12 fueron los equipos que se inscribieron, junto al Campeón de la edición anterior, la "Generación Caduca". 

En una primera fase, se formaron 3 grupos de 4 equipos cada uno, clasificándose el primero de cada uno para jugar las semifinales junto con el Campeón del año 1980.

Resultó ganador el equipo de la "GENERACIÓN HECHA", patrocinado por el estanco T5.

Si quieres ver fotos de este Trofeo pincha aquí.

Y también los veteranos tuvieron su hueco en este año de 1981. 24 jugadores, distribuidos en 4 equipos, disputaron una liga a una sola vuelta, en la que arrasó el equipo de los PAJARITOS CALIENTES (en la foto de la izquierda), del que salió el máximo goleador, Alberto Aguirre ("Buitrón"), con 19 goles marcados, así como el portero menos goleado, Carlos González Biurrun ("Pippi"), con tan sólo 15 goles encajados.

Podéis contemplar fotos de estos partidos pinchando aquí.  

Numeroso público acudió al Estadio Pedro García de Leániz a presenciar todos los partidos, especialmente los del Trofeo Cuadrangular y los partidos de Veteranos. Allí se mezclaba todo el mundo, incluso guardias civiles de paisano. Era tan variopinta la mezcla que os podéis sorprender al leer lo siguiente: muchas tardes se veía en la grada a una mujer con sus, al parecer, hijos, estando acompañada en varias ocasiones por algunas otras personas; en la noche del 18 de octubre, varias unidades de los G.E.O. irrumpieron, metralleta en mano, en la finca "Villa Paquita" (muy cerca del Mini, junto a correos de la Colonia), en busca y captura de dos importantes miembros del comando Madrid, pero los pájaros habían volado, con sus compañeras y prole. ETA había estado en Torrelodones y... muchos días ¡en el Mini!

Como colofón del XI Campeonato de Minifútbol de Torrelodones, el 3 de octubre se celebran diversos actos que culminarán en la Fiesta Final y Entrega de Trofeos. A continuación figura el cartel anunciador correspondiente.

 

 

Para la celebración de parte de estos actos, se solicita el oportuno permiso a la Alcaldía de Torrelodones.

Se inician los mismos con el "entierro" del Minifútbol. Muchas personas se concentran en el viejo campo de "Torresana", y desde allí, con megafonía móvil y acompañadas por las banderas del Mini y la española, así como todas las que han ondeado en los mástiles, inician un recorrido en similitud al que se hacía con la Cubata Olímpica, para acabar en el Bar en que el Minifútbol comenzó su andadura en 1971, el Bar Flores. Y cuando parecía que el entierro había acabado, los minifutboleros dan una sorpresa a "La Vieja" y se dirigen al Estadio Pedro García de Leániz, donde, tras encender los focos, le hacen entrega de la revista final, a la que anteriormente hemos hecho mención. (Puedes ver fotos del entierro si pinchas aquí)  

Tras ello, y acompañados de sus banderas, los minifutboleros se dirigieron a la Parroquia de San Ignacio de Loyola, donde adornaron el altar con estos estandartes. La iglesia estuvo abarrotada de jugadores, familiares y seguidores, y al llegar el momento de la plática, D. José Ramón dijo que él ya hablaba mucho los domingos, cediéndonos el púlpito a nosotros. Tras unos momentos de duda, Mario Mingo se encaramó en él y lanzó una perorata (¿estaba ensayando los discursos que con el transcurso de los años pronunciaría en el Congreso de los Diputados?). Tras sonar el himno del Minifútbol, abandonamos la iglesia para dirigirnos al garaje de La Rosaleda, donde de nuevo se iba a celebrar la Fiesta Final.  

De nuevo volvimos a engalanar aquél garaje, dándole un ambiente festivo. A falta del "Disquero Loco", que se encontraba haciendo la mili en Badajoz, actuaron Mario Mingo y César Palomo como presentadores, encargándose un año más Luipa de que todo el sonido funcionara a la perfección.

Es una lástima, pero apenas disponemos de datos de aquella Fiesta que fue, sencillamente, espectacular. Nuestra memoria nos falla bastante ya, y únicamente nos acordamos de una actuación sin parangón que llevaron a cabo "Sotanito", "Pupas" y "Angustinhas", que, ataviados únicamente con un taparrabos y cubiertos con unas plumas, "revolotearon" por el escenario al ritmo de los "pajaritos" (la canción del verano, 

éxito de Mª Jesús y su acordeón). Sí conservamos las palabras que dijo nuestro "Enviado Celestial" (que puedes leer pinchando aquí), así como la relación de trofeos que se entregaron, que puedes ver pinchando aquí. Este año se realizaron tres subastas: un balón (adjudicado a Carmen García de Leániz, en 7.000 pts,-), unas botas de fútbol (que se llevó Luis Rodríguez de Sadia a cambio de 6.500 pts,-) y una máquina taladradora (que debía necesitar Berta Pacios, pues pagó por ella 6.000 pts,-).

Por último, comentaremos que en 1981 los gastos que tuvo Minifútbol ascendieron a 1.114.155 pts,-, que produjeron un déficit de 48.599 pts.- .

Y, como decíamos al principio de este capítulo de la Historia del Mini, el solar de "Torresana" fue vendido por los hermanos García de Leániz, adquiriéndolo nuestro querido vecino Paco Cano, que años antes se había convertido en uno de los personajes más populares de la televisión, con su programa "Los Chiripitifláuticos", encarnando al genial "Locomotoro" (nunca supimos cómo hacía para inclinarse hacia adelante hasta muy pocos centímetros del suelo, con los pies clavados en el suelo, sin caer), al que acompañaban "Valentina", el "Capitan Tan" y el "Tío Aquiles". ¡Qué diferencia de aquellos programas infantiles con los de ahora! 

Todo parecía indicar, realmente, que el Minifútbol se había acabado, pero aún quedaba otro año más.

Datos del Campeonato

Los Datos del Campeonato pueden consultarse en "Competiciones anteriores" > XI Campeonato de Verano: 1981

También puedes hacerlo en "La Revista del Mini" > 1981: ¡¡¡ 11 revistas !!!

 

PRÓXIMA PUBLICACIÓN:  1982.- ULTIMO CAMPEONATO EN "TORRESANA" 

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