1988. Y AL TERCER AÑO... ¡SE ACABÓ!

1988, pese a ser el año más próximo a las fechas en que se está escribiendo esta historia de las dieciséis primeras ediciones del Mini, es el Campeonato del que menos recuerdos o documentos hay, hasta el punto de que la composición de los equipos y los resultados de los partidos ha habido que recomponerlos tomando no sólo datos de las actas de los diferentes encuentros, sino también de anotaciones (en algunos casos ilegibles) en cuartillas, trozos de papel o servilletas, faltando datos de los equipos y partidos de los más pequeños ("chupetes" y "lactantes").

Tras esta breve introducción, pasemos a hablar del XVI Campeonato de Minifútbol de Torrelodones.

"La Vieja", entregado en cuerpo y alma al equipo de fútbol-sala creado el año anterior, no tiene, en principio, intención alguna de volver a organizar Minifútbol, pero pensando en que quizá del torneo veraniego puedan salir nuevos jugadores para incorporar al citado equipo, a finales de agosto aparece en diversos lugares de Torrelodones el siguiente anuncio:

Se dicta una normativa nueva (refiriéndose, por supuesto, a las Normas de 1978), mucho más formal que las anteriores y en la que ya se habla del sistema y de las reglas de juego. Se suprime la figura del "parado minifutbolero", así como la "bolsa de fichajes". Posteriormente, se publican unas reglas específicas para la Categoría "Senior" con el tradicional estilo informal del Mini. Si quieres leer estas normas pincha aquí.

El campo, después de dos años de haberse celebrado el Campeonato, apenas es retocado, por lo que el torneo se celebra con casi idénticas condiciones que la última edición. Se vuelve a solicitar una subvención al Ayuntamiento:             

Y la respuesta obtenida es la siguiente:

Se amplía el número de Categorías a ocho, inscribiéndose un total de 378 jugadores (nuevo record de participación), pese a que el Campeonato es el segundo más corto de los celebrados (tan sólo 21 días de duración). De estas Categorías, dos de ellas, "lactantes" y "chupetes", se establecieron una vez finalizada la competición "infantil", integrándose en los equipos algunos de los jugadores que habían participado como infantiles.

Debido a la inscripción por equipos, se producen goleadas de escándalo en la Categoría "Senior" y, sobre todo, en la "Infantil",  siendo de destacar los resultados adversos obtenidos por el equipo "Cobras": 17/1; 24/0; 13/3. 26/0 y 38/0 (partido este en el que el jugador César Alcalá llegó a marcar 17 goles); tras haber encajado 118 goles en 5 partidos, los "Cobras" no se presentaron a su último encuentro dado que ya estaban satisfechos con la cosecha obtenida.

En la Categoría "Senior", por primera vez se llegó a expulsar a un equipo del Campeonato por no presentarse a jugar un partido, estando sus componentes en la terraza de la discoteca "La Cage" y negarse a disputar el encuentro: 

En la fase final de esta Categoría, únicamente se disputan los cuatro primeros puestos de las dos Divisiones en que se ha estructurado el Campeonato, para evitar las incomparecencias que se dieron el año anterior en los encuentros para los puestos quinto a octavo en cada una de las mencionadas Divisiones.

"La Vieja" quiso cerrar el Campeonato con un broche de oro, para lo cual se encargó de arbitrar el partido final de la Primera División "Senior", entre Yoryes y Bar Flores. Tras un intensísimo encuentro, que había finalizado con empate a 3, en el tiempo de descuento se sacó de la manga un penalti en una supuesta falta, descaradamente fuera de la línea de fondo, a favor de los de Flores, que, transformando la pena máxima, se proclamaron campeones.

Junto con la instancia de solicitud de Subvención al Ayuntamiento, se presentó el siguiente presupuesto de ingresos y gastos:

Los ingresos previstos quedaron reducidos a 135.000 pts,-, a consecuencia de ser menor el número de inscritos del previsto inicialmente, y, sobre todo, a la falta de pago de 97.000 pts,- por parte de una serie de equipos y jugadores. En cuanto a los gastos previstos, no se llegaron a realizar los de trofeos y adornos y atenciones de la Fiesta Final, por lo que al término del Campeonato existía un déficit de 12.320 pts.-. Ello llevó a que, ante la dudosa subvención municipal y lo reducido de las ayudas para premios que pudieran obtenerse, no se celebrara la Fiesta Final ni hubo entrega de trofeos, lo que se tradujo con el tiempo en el fin del Minifútbol, hecho al que contribuyó, sin duda, también el interés por impulsar la brillante trayectoria del equipo de fútbol-sala. Un penoso final para dieciséis años de Campeonatos.

No obstante y en relación con lo anterior, la multinacional holandesa PHILIPS, en su línea de afeitadoras Philipshave Tracer colaboró aportando una serie de trofeos estilizados y muy originales, así como diez máquinas eléctricas de afeitar, para ser entregados en la Fiesta Final de este año (Johnny Oms), transmitiéndonos el siguiente mensaje para que fuera leído en ella, hecho que jamás llegó a realizarse, desviándose los trofeos y afeitadoras a cubrir premios o recuerdos para el fútbol-sala:

Como ya mencionábamos en el capítulo anterior y lo hemos hecho en éste, en agosto de 1987 surgió el proyecto de formar un equipo de fútbol-sala, basándose en la organización de Minifútbol.

Por aquel entonces, el fútbol-sala en España no estaba unificado, existiendo dos competiciones: una la gestionaba la Asociación de Clubs Españoles de Fútbol Sala (ACEFS), dependiente de la Real Federación Española de Fútbol; la otra, era la independiente Asociación de Fútbol Sala (ASOFUSA), que impulsaba José María García.

Torrelodones adquirió los derechos de un equipo de Primera División de Toledo que se había extinguido y quedó integrado en el grupo centro, con desplazamientos próximos dentro de la Comunidad de Madrid, siendo los más lejanos al Tiemblo (Ávila) y Cuenca. El equipo, FS TORRELODONES, está formado por jugadores de nuestro pueblo y alguno de Hoyo de Manzanares. Al final de la Liga queda clasificado en mitad de la tabla, en sexto lugar. Pero en la competición de Copa da la gran sorpresa y se clasifica para la fase final, en la que participan los ocho mejores equipos de España dentro de la ACEFS. Se disputa esta en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) durante una semana y nuestro equipo queda clasificado en sexto lugar.

En la Temporada siguiente, 1988/89, con el nombre de F.S. TIKAL-TORRELODONES, se proclamó brillante campeón del citado grupo centro, con lo que consiguió el ascenso a la División de Honor. Al término de la temporada, se produce la fusión de las dos Asociaciones hasta entonces existentes, creándose la Liga Nacional de Fútbol Sala, y con miras a afrontar la campaña siguiente tiene lugar una escisión profunda en la junta directiva, dado que un sector importante de ella pretende un cambio de entrenador, mientras que otro sector minoritario encabezado por su presidente, Javier García de Leániz, entiende que debe continuar Ángel Lanchas llevando la dirección técnica del equipo. Finalmente, Javier, con un golpe de mano, apoyado y asesorado por directivos de la Federación Madrileña de Fútbol, continúa al frente del conjunto, mientras que los directivos disidentes siguen teniendo en su poder las fichas de los jugadores, lo que provoca numerosas situaciones de tensión.

Ya en División de Honor (1989/90), y teniendo en cuenta lo elevado del presupuesto (15.000.000 pts,-), se consigue un segundo patrocinador, PAZ y CíA, pero aún así los gastos superan con creces los ingresos. Al producirse la fusión, la categoría se compone de cuatro grupos, de los que al final sólo los cinco primeros de cada uno de ellos continuará al año siguiente en la máxima categoría nacional. El equipo es incluido en el llamado grupo de Andalucía, en el que junto a equipos de campanillas de la Comunidad de Madrid (como el supercampeón Interviú-LLoyds o el Marsanz-Torrejón) se encuentran  

integrados conjuntos de Córdoba, Jerez, Almería, Ceuta o Las Palmas de Gran Canaria. En la Liga realiza un papel discreto, ganando a los mejores (por ejemplo al Interviú-LLoyds de Carosini, Agustín, Vicioso, etc. le venció por 6 á 3) y perdiendo con los más flojos, lo que le clasifica a su término en séptimo lugar, perdiendo la categoría. Y en la Copa volvió a realizar un brillantísimo papel quedando clasificado entre los doce mejores equipos de España. El PAZ y CÍA TORRELODONES, al igual que cualquier otro conjunto de elite, tenía que contar forzosamente con jugadores extranjeros: en principio fichó a un brasileño y un argentino, pero luego, a lo largo de la temporada, fue cambiando estos jugadores por otros tres brasileños. Y también de sus filas salió algún que otro internacional. Al igual que otros grandes equipos, se hace con un filial, el BIG-BEN TORRELODONES.

De nuevo en Primera División (Temporada 1990/91), las cosas empiezan a ir mal a causa del considerable déficit que arrastra el equipo, lo que motiva la marcha del entrenador mediado el invierno sustituyéndole Eugenio Mayoral. A duras penas se consigue terminar la Liga, acabando clasificado en sexto lugar. Los dos patrocinadores importantes le abandonan y para la Copa se logra una modestísima esponsorización de L'Alsace, pero el equipo es eliminado muy pronto. La importante crisis económica (más de 5.000.000 de déficit, además de una deuda importante con la LNFS por sanciones, falta de comparecencia a un partido y derechos de arbitraje), unida a los gastos cada vez mayores que supone militar en categoría nacional, así como la falta de apoyo por el Ayuntamiento, hacen que al final se vendan los derechos del equipo al Periódico de Extremadura para liquidar la deuda existente con la Liga Nacional de Fútbol Sala.

Conclusión: ni equipo de fútbol-sala, ni Minifútbol.

A modo de resumen de estas dieciséis ediciones de Minifútbol, publicamos a continuación el artículo que apareció en el número extraordinario de la Revista Municipal de diciembre de 1992:

Dicho artículo acababa diciendo ""¿sería eso posible en 1993?". No, en 1993 no, pero sí cinco años después....

Datos del Campeonato

Los Datos del Campeonato pueden consultarse en "Competiciones anteriores" > XVI Campeonato de Verano: 1988

PRÓXIMA PUBLICACIÓN:  1998.- LA RESURRECCIÓN DEL MINI

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