CRÓNICA DE SUCESOS

Edición del 20 de enero de 2005

     

Torre,  19 de diciembre: Nueva hazaña de un "superpupas" profesional.-  Tratando de batir un record Guinness, el gran "Paletavix", obtuvo una nueva plusmarca al conseguir una colosal tendinitis. Para ello y con grave riesgo, se encaramó en lo alto de un andamio consiguiendo tan satisfactorio éxito. Os recordamos que ya obtuvo otros sensacionales triunfos con su espectacular salida de codo y  su no menos antológica moradura de ojo. 

Torre, 8 de enero: Nuevos encuentros angelicales en disputa de una pelota.-  Otra vez hemos tenido oportunidad de presenciar algunas citas entre dos querubines. Nos estamos refiriendo a "Angelito" y "Custodio". Es tal el afán que muestran en defender a sus pupilos, que en cada ocasión que se encuentran son capaces de ofrecernos un bonito espectáculo acompañado de chispas y centellas. Da gusto ver las miradas de cariño que se dedican el uno al otro. 

Torre, 5 de enero: Le trastornan unas dosis excesivas de chocolate.- De todos es sabido que el "chocolate" resulta bastante nocivo para la salud, llegando a afectar al cerebro. Como ejemplo publicamos hoy la foto de un individuo, en estado de alta excitación, tras haber ingerido y repartido importantes y múltiples dosis de chocolate.

Torre, 18 de diciembre: Malos tratos sicológicos de un padre a su hijo.- Están de moda, desgraciadamente, los malos tratos a familiares allegados. Así, en un partido de minifútbol, se pudo oír a un vetusto padre decirle a su hijo "tienes el culo de cara". El pobre crío, un tal Oficial, pensó que su progenitor estaba majara perdido, pues seguía viendo perfectamente los balones que le lanzaban sus contrarios y, caso de ser verdad la sentencia pronunciada, no vería ni uno. ¿No sería al revés? 

Torre, 15 de enero: Lanza un extraño y fallido conjuro.-  Un brujo rubio que responde al nombre de Kung-Fu (que juega al fútbol con el número 3 a su espalda), tras contemplar  las evoluciones con un balón que realizaba el dorsal 3 del equipo llamado "Monedero's" y comentarlas con el dorsal 3 del conjunto "Informadores Ceápicos", afirmó rotundamente "los 3 somos la p..." (refiriéndose a cierto órgano masculino). Afortunadamente el conjuro no hizo efecto, pues continuamos viendo a los citados jugadores con un aspecto normal y no convertidos en  figuras fálicas.  

Torre, 16 de enero: Un roto en el jersey del portero hace perder un partido.- Al poco tiempo de iniciarse un partido de minifútbol, el portero Garcilónez, alegó que se había hecho daño en su codo derecho, lo que le llevó a estar todo el encuentro más pendiente de su articulación que de parar los balones que le lanzaban a su portería. Al término del mismo descubrimos que lo que de verdad tenía era un roto en la codera, que ocultaba celosamente por miedo a que el temible Fila no le dejara jugar con esta prenda deteriorada.  

Torre, 18 de enero, ¡Última noticia!: Un desaprensivo le quita su hernia.-  Se encontraba tan contento el ciudadano Kong con su hernia inguinal que le permitía dedicar bastante tiempo a su bebé, cuando un tío vestido de verde le introdujo en una habitación y, tras tumbarle en una cama con una gran luz sobre la misma que impedía que nuestro amigo reconociera al asaltante, le afanó su apreciada hernia. El pobre Kong, tras recuperarse del trauma sufrido, tendrá que volver a su trabajo de pegar patadas a pelotas.

Torre, primeros de año: Un mago le destroza su cantera.-  Un pedazo pedrusco que había conseguido elaborar con gran paciencia el Sr. Hilado, fue objeto de un truco de magia por parte de un prestidigitador, que, con una mirada penetrante y ante el asombro del citado propietario, en unos instantes se la convirtió en simples arenillas. No se sabe porqué, pero el caso es que el WC le recuerda al mago a nuestro protagonista. 

Torre, 15 de enero: Un ovni impacta en su barbilla.- En la fotografía de la izquierda aparece el  joven Túmi que fue objeto de un aterrizaje forzoso de un ovni con forma de piedra. Por fortuna los daños sufridos fueron leves, por lo que pudo concurrir a vigilar a su tío mientras jugaba al fútbol, no fuera que, dada la edad del pariente, precisara sus auxilios.

 

Torre, 5 de enero: Le hacen el timo del guante.-  Al buen samaritano "Filamento", se le acercó un "Cirio" con cara suplicante ante el posible frío que podía pasar al realizar un paseo en camión acompañado de un montón de niños. Dado el parentesco lumínico entre ambos, el primero le prestó inocentemente sus bonitos guantes, pero el desagradecido friolero se los devolvió hechos realmente un cirio. 

 

Torre, todos los días de partido: Codo agresivo y traductor.- Un grupo de sufridos practicantes del fútbol, se tienen que enfrentar semanalmente a este peligrosísimo codo de pvc, cuya situación estratégica produce fuer-

tes dolores de cabeza a los que pasan debajo de él, al tiempo que les convierte mágicamente en expertos traductores de lenguas extrañas, ya que al sentir la dolorosa migraña correspondiente, prorrumpen en juramentos en arameo dirigidos a su instalador, un tal Cirilo. 

Torre, 8 de  enero: ¿Se provoca una lesión para retirarse del arbitraje?.- Tras realizar un arbitraje "silencioso" e inspirado por los consejos de los contendientes, el colegiado Sr. "Fallero", notó un fuerte dolor en su tobillo izquierdo, en el transcurso de un partido de fútbol que jugó a continuación para experimentar en su propio cuerpo la reacción ante decisiones arbitrales. Pese a las continuas llamadas de auxilio en demanda de ser sustituido, el Delegado de Campo, no le prestó la menor atención. Se piensa que el interfecto pudo provocarse la  lesión con objeto de retirarse por una temporada del arbitraje.  

Torre, 18 de diciembre: Sufre una rara mutación. Son tantos los balones que se alojan  en el fondo de su portería que el gran guardameta Manomierda ha decidido incubarlos con ánimo de fundar una granja de pollos que hagan la competencia a sus coequipiers a la hora de piar. Aquí aparece con su traje avícola, aunque no sabemos realmente si los pollos que va a criar son de gallina o avestruz.

Torre, 15 de enero: Despiste generacional.- Se encontraban dos padres presenciando un partido de fútbol, Jodepostes y Ovillón, jactándose del buen juego de sus retoños. En cierto momento, el segundo le dice al primero, "mira, ese es mi hijo, el que tiene la pelota". El caso es que el tenía el balón en ese instante no era otro que el gran Calavera; es cierto que este fenomenal jugador está como un crío, pero de ahí a ser el hijo de Ovillón... 

Torre, 16 de enero: Plaga de insectos peligrosos en el Minifútbol.- Durante el desarrollo de la correspondiente jornada minifutbolística, se produjo una plaga de dañinos insectos: Primero apareció un Mantis Religioso que le pegó un soberbio y sospechoso picotazo al Sr. Delaisla, ya que éste, al sentir la picadura, exclamó "qué maricón soy", a lo que el Cascarabajo, motivado por dicha afirmación, le pegó otro aguijonazo instantes después; Y en segundo lugar, el garrapato Multiusos se apoderó del bonito cuerpo del sensacional Kikirrikiki, de tal forma que durante todo el tiempo que duró el partido entre ambos lo secó con sus fauces, impidiendo que el susodicho practicara su afición favorita de romper marcos en múltiples ocasiones, ya que únicamente lo logró una vez. 

Torre, 15 de enero: Después de más de veinte años, se muda.- Ya iba siendo hora de que Madrín se mudara de una vez. El tema es que ya olía. Ha sido tanto el tiempo que ha necesitado para llevar a cabo esta acción, que posiblemente necesite más de dos meses.

Torre, 16 de enero: Tiene un tobillo chiflado.- Esta angelical criatura andaba loco tratando de que su tobillo izquierdo entrara en razón tras un encontronazo fortuito con un Yesista, que no consiguió realizar su trabajo en la citada articulación. Y para colmo de males, el pobre Angelito tuvo que escuchar a su mujer diciendo que le daba miedo. Niña, reconocemos que era bastante más guapo de jovencito, pero de ahí a dar miedo...

Torre, 5 de enero: Un pequeño grupo de zumbados organiza un gran alboroto.- En la foto ofrecemos a tres individuos que, en mitad de una Cabalgata de Reyes, se encaramaron a esta especie de jaula, causando serias sensaciones entre el expectante público. 

El del pelo plateado, de pronto se vestía con atuendos femeninos y, creyéndose mariposa (pues se colocaba unas ridículas alitas) se colgaba de una cuerda, mientras que el arlequín de su derecha le balanceaba graciosamente , al tiempo que un lobo feroz, provisto de una caja de capturar imágenes, guardaba en la misma las caras de todos los que se ponían a su paso. 

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